Éste es un gran avance en cuanto al tratamiento de esta patología. Se trata de una punción guiada en quirófano, realizada por el neurocirujano de la unidad, consistente en la introducción de ozono y oxígeno en el disco que está herniado. Es ambulatorio, a pesar de hacerse en quirófano, y mediante un control de radiología se sigue el trayecto de la aguja. En cuanto se ve por los monitores que está dentro del disco que se quieren tratar, se inyecta el ozono en un volumen determinado, dependiendo del tamaño de cada disco.
A las tres horas se va a poder dar el alta al paciente, y entonces la sensibilidad de cada persona hará que los síntomas vayan desapareciendo. Hay quienes notan una importante mejoría inmediatamente después del tratamiento, y otras tendrán una mejoría un poquito más lenta, pero siempre, dentro de dos-tres semanas, van a estar con el problema resuelto, en caso de que de respondan bien a la terapia.
Una de las mejores ventajas es que el ozono, frente a la cirugía o a otros fármacos determinados, no tiene efectos secundarios. La cirugía se hará principalmente en aquellos pacientes que tengan un déficit neurológico, pérdida de fuerza o dolores intensísimos, pero todos aquellos a quienes se les pueda descartar la cirugía, van a ser tributarios a tratamiento con ozono.
A la gran mayoría de pacientes a los que se diagnostica una hernia discal, lo que se hace en primer lugar es dar tratamiento farmacológico y aconsejar un reposo moderado, para ver como en las siguientes cuatro-seis semanas se les va desarrollando su situación. Si va remitiendo el dolor no hace falta hacer nada más, aunque por resonancia se haya visto que tiene una hernia discal. Solamente en el caso de que se cronifique en el tiempo y la persona necesite tomar analgésicos o sufra muchas crisis de dolor en poco tiempo, se debe buscar una alternativa para mejorar la calidad de vida de esa persona.
Más de mil casos han sido tratados ya desde el año 2.003, y las evoluciones están siendo francamente buenas en la gran mayoría de pacientes. Los seguimientos se hacen mediante cuestionario telefónico, lo que permite hacer una valoración de los pacientes que ya se encuentran bien y tienen el alta médica, pero realizando el control sin hacerles volver a la consulta.
La hernia discal tiene unos síntomas muy claros. Cuando afecta los últimos discos de la columna lumbar produce ciatalgia, la típica ciática, ese característico dolor en la pierna tan invalidante en muchas ocasiones. También puede producir lumbalgia. Pero cuando la hernia se sitúa en la zona cervical los síntomas serán diferentes, con afectación de la zona cervical, muchas veces con contractura muscular, e incluso irradiación a uno de los brazos.
Lo que en principio se hace cuando a alguien le duele la espalda, dependiendo de la edad y si se intuye que no hay artrosis ni escoliosis de base, es pedir una resonancia magnética para confirmar el diagnóstico de hernia. En el caso de que no exista tal diagnóstico, como suele ser el caso de personas mayores que simplemente tiene una artrosis avanzada, con dolor y que por ello precisan numerosos analgésicos, entonces puede tratarse con el ozono, realizándose tratamiento en consulta a nivel de musculatura paravertebral, con una importante mejoría de los síntomas del paciente.
Esta técnica de ozonoterapia normalmente no requiere baja laboral, exceptuando a personas cuyo trabajo vaya a depender de un gran esfuerzo físico, comenta la Doctora Gloria Rovira, responsable de la Unidad de Ozonoterapia del Hospital Quirón de Barcelona.

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