Una diabetes descompensada, un cáncer o ciertos problemas cardiacos impiden una operación de repoblación capilar al menos hasta que los pacientes estén equilibrados de su enfermedad por indicación del especialista que les esté tratando, explica el doctor Ramón Vila-Rovira, experto en trasplante de cabello, cirujano plástico y estético y director del Instituto Vila- Rovira ubicado en Centro Médico Teknon.
El trasplante es en realidad un autotrasplante porque
las semillas se extraen de la nuca y de los temporales del propio individuo para ser posteriormente implantadas en las zonas despobladas. Pasados unos 6, 7 u 8 meses, el pelo crece y a partir de entonces el paciente podrá moldearse y peinarse los mechones como prefiera.
Para solucionar una calvicie, que puede estar causada por herencia genética o bien por estrés, se procede a un
tratamiento ambulatorio de trasplante con anestesia local y algo de sedación, con lo que a las pocas horas el candidato ya podrá irse a casa bajo prescripción de antibióticos y antiinflamatorios. El tratamiento no tiene límites de edad e incluye un seguimiento postoperatorio durante los primeros meses, hasta darse el alta definitiva más o menos al cabo de un año si todo transcurre como está previsto.