
La
enzima bromelaína, concentrada en grandes cantidades en el tallo de la piña, es capaz de dividir proteínas de gran tamaño y con ello facilita la
pérdida de peso asociada a la retención de líquidos y favorece la eliminación de los depósitos de grasa en
procesos celulíticos. El fruto de la piña también contiene bromelaína, aunque en cantidades muy inferiores, explica Mª José Alonso, farmacéutica experta en plantas medicinales.
Gracias a la
división de las proteínas de gran tamaño, la enzima es de gran utilidad en
digestiones pesadas.
El tallo de la piña ha demostrado ser un arma especialmente efectiva en la reducción de peso asociada a la
retención de líquidos. Igualmente,
ayuda a separar el tejido celulítico y favorece la
desinfiltración, con lo que se movilizan y deshacen mejor los
depósitos de grasa.
La
bromelaína se concentra en un extracto y se puede encontrar en farmacias en forma de
cápsulas.