
Todas las partes del cuerpo deben limpiarse pero hay algunas con las que se debe prestar especial atención. Una de ellas son los oídos.
Habitualmente no se suele seguir una correcta higiene de los oídos y ello conlleva a pérdidas de audición, otitis u otros problemas auditivos. El uso de bastoncillos debería eliminarse y habituarse al uso de suero marino. Esta higiene debería ser diaria ya que hoy en día todos estamos en contacto con factores externos que ensucian los oídos como la polución, los auriculares o el sudor.
La farmacéutica Neus Falcó añade que hay personas que deberían extremar esta higiene como las personas con exceso de vello en los oídos o con exceso de cerumen o las personas que llevan prótesis auditivas.
El suero marino se deja actuar y ayuda a mejorar la higiene de esta parte del cuerpo que se suele descuidar.