Afortunadamente, en los últimos veinte años se han producido grandes avances en los tratamientos y atención a las personas infectadas por el virus del sida. Los datos más recientes confirman un descenso de la enfermedad en España, pero no se debe bajar la guardia ya que la tendencia a demostrado que nuevos grupos de personas son las que se están empezando a contagiar.
La doctora Maria Jesús Perez Elías, responsable de la unidad de vih del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, explica el avance en los tratamientos y el punto de control en el que se encuentra esta enfermedad. La incidencia del virus ha disminuido El parámetro que se sigue para indicar la incidencia del sida es la cantidad de personas que se encuentran en la fase final de la enfermedad. Hoy en día los diagnósticos son más tempranos que hace unos años, y los tratamientos que se utilizan para controlar la enfermedad mejoran la calidad de vida del enfermo de gran manera. Por ese motivo se puede decir que la incidencia del vih ha menguado, porque cada vez es más difícil encontrar a pacientes en esta fase terminal. De todas maneras aún siguen existiendo infecciones tardías, además de grupos de contagio emergentes con los que hasta ahora no se contaba. Por suerte se puede decir que hoy en día el sida es una enfermedad crónica en los países desarrollados que tienen acceso a la medicación. Sin embargo, en las zonas donde el acceso a la sanidad es complicado el virus del sida causa estragos, y provoca millones de muertes al año. Avances farmacológicos Las investigaciones científicas han permitido lograr excelentes avances para el tratamiento de esta enfermedad. Los nuevos fármacos siguen conteniendo los 3 elementos activos básicos que hace unos años, pero el número de pastillas se ha reducido. Si bien ahora los pacientes deben medicarse con una cifra de píldoras que oscila entre 1 y 5, hace unos años las cifras se movían entre 12 y 20. El sida, una enfermedad crónica En estos últimos veinte años se ha conseguido cronificar el sida, una pandemia que ha causado muchísimas muertes. Los informes orientados a encontrar una vacuna que prevenga la enfermedad dan resultados tanto positivos como negativos, pero los ensayos clínicos realizados demuestran que ese es un objetivo aún lejano. Donde sí se están consiguiendo buenos resultados es en los trabajos dirigidos a curar la enfermedad, en encontrar medicación que elimine los restos de virus del organismo. Esta línea de investigación también tiene gran importancia y genera muchas esperanzas entre las personas contagiadas por el vih. Infecciones oportunistas Cuando hablamos de infecciones oportunistas nos estamos refiriendo a las complicaciones asociadas que surgen en las personas portadoras del sida. La mejor manera de prevenirlas es tomando el tratamiento retroviral recomendado, ademas de un diagnóstico temprano con el fin de evitar que la enfermedad se desarrolle. La apariencia física se ve afectada Muchas personas pueden tener el sida y no saberlo, pero en otras es fácil detectar la enfermedad solo con prestar atención a su apariencia física. La lipoatrofia facial es una enfermedad que hace que la persona tenga deformidades en los rasgos de su cara, y los tratamientos retrovirales favorecen la aparición de esta patología. Los pacientes lo suelen llevar mal porque su aspecto físico no solo delata su estado de salud, sino que se convierte en un problema estético. Por suerte en este terreno también se han hecho avances, ya que se han identificado los fármacos responsables del desarrollo de esta enfermedad y se ha suprimido su utilización. Ahora mismo los medicamentos retrovirales aún contienen algún componente que favorece la lipoatrofia facial, pero de forma más leve. A medida que se vayan obteniendo nuevas informaciones esos fármacos se irán modificando.
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