
Alrededor de 15 millones de menores de 18 años en todo el mundo son huérfanos por culpa del síndrome de inmunodeficiencia adquirida, según se desprende de un informe presentado por Unicef, cifra que, lejos de remitir,
podría alcanzar los 18 millones en 2010. De los 15 millones de niños y jóvenes que han perdido al padre, madre o a ambos, casi la mitad son africanos.
El Sida también se ha llevado por delante la vida de 380.000 menores de 15 años, según se recoge en el mismo informe de Unicef.
Si bien se reconoce que en los últimos años se han producido avances en el acceso de los enfermos de Sida a los medicamentos en el Tercer Mundo, se pide a la comunidad internacional que redoble sus esfuerzos para mejorar esas prestaciones y también para prevenir la infección en el segmento de población más desprotegido y vulnerable, el de los niños y adolescentes. De hecho, se estima que
sólo un 10% de los menores huérfanos recibe ayuda al margen de su entorno, ya sea su familia o ya sea la comunidad en la que vive.
Hoy en día,
39.500.000 personas están infectadas con el VIH en todo el planeta. De ellas, 2.300.000 son menores de 15 años.