
El
tabaquismo es una adicción que debe tratarse pero antes de instaurar un tratamiento personalizado para que la persona
deje de fumar hay que precisar un diagnóstico. Para ello, cabe saber
cuanto tiempo hace que fuma, si tiene síntomas propios del tabaco, si fuma mucho o poco o si ha recaído alguna vez.
Con este tipo de datos los
neumólogos pueden precisar el
tratamiento de deshabituación tabáquica.
La doctora
Lourdes Lázaro,
neumóloga y responsable de la consulta de de
deshabituación tabáquica del
Hospital General Yagüe de Burgos, asegura que en un paciente
fumador hay que hacer un diagnóstico preciso. Hay que saber cuánto tiempo lleva fumando, cuántos cigarrillos de media al día, etc. De este modo, se calcula el riesgo de enfermedad y la dificultad de abandonar el hábito.
"
El riesgo está en el consumo acumulado a lo largo de la vida" asegura la doctora. También es importante la determinación del monóxido de carbono porque así se puede saber el tratamiento más adecuado.
La
voluntariedad es clave para dejar de fumar. "
Nosotros hablamos más de motivación" añade la doctora. Los motivos más importantes para
dejar de fumar suele ser la
salud. Por tanto, cuando alguien ve amenazada su salud, empieza a
dejar de fumar. También influye el dejar de estar dominado por el
tabaco, etc.
Los médicos también valoran por qué el
fumador ha fracasado en sus intentos previos. De este modo, pueden abordar mejor el
tratamiento de deshabituación tabáquica. Sólo con una calada, es muy frecuente recaer.
Además, todas las personas que quieran dejar de fumar cuentan con una amplia gama de tratamientos. Desde la
terapia sustitutiva de nicotina a
terapia RHD (reduce hasta dejarlo) para aquellos que no son capaces de dejarlo de un día para otro.