Ese cartílago que protege y que hace que pueda rebotar bien el paso entre los dos huesos, se va adelgazando y atrofiando; incluso llega a desaparecer un poco y eso provoca un roce y empieza el dolor.
En el caso de la artrosis, cuya solución es a base de antiinflamatorios o operar y poner una prótesis, el ozono es un tratamiento complementario de una eficacia del 84% y mejora del nivel de la calidad de vida en un 98%. El ozono es utilizado de forma intraarticular y consigue, incluso, revertir lesiones artrósicas degenerativas; ayuda a la célula cartilaginosa a estar más hidratada, a regenerarse mejor. Se puede comprobar que ha habido un cambio a positivo, cuando lo normal es que vaya a peor.
En aquellos casos más resistentes se complementa con otro tipo de técnicas. Hay gente en silla de ruedas porque no les aguantan las rodillas y con el ozono, al cabo de 2 meses están caminando con bastón.
Dependiendo del tiempo que haga que se padece la artrosis, se tardará más o menos en ver resultados. En los casos más rebeldes, a partir de la 3º o 4º sesión se empiezan a encontrar mejor. Hay medicaciones que son coadyuvantes y mejoran el tratamiento completo. Pero como no hay dolor, los antiinflamatorios dejan de ser necesarios.

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