
El
láser ha supuesto una revolución en muchos ámbitos. Uno de ellos es la
oftalmología. En varias ocasiones hemos oído entrevistas sobre la
cirugía con láser para corregir miopía o estigmatismo.
Ahora el
láser también se utiliza en casos de exceso de
lágrima o que está cae hacia fuera y no hacia la nariz. El doctor
Sergio Bonafonte lo explica.
El doctor
Sergio Bonafonte,
oftalmólogo, explica que esta técnica consiste en el uso del
láser que se practica cuando la vía
lagrimal está infectada y ocluida. Con el láser se restablece la permeabilidad y las
lágrimas van hacia la nariz y no hacia fuera.
Esta patología puede darse por una
infección microbiana y un exceso de pus. Incluso en ocasiones ésta se hace tan grande que todo el párpado queda infectado.
La recuperación de esta
cirugía es muy rápida ya que no se realiza anestesia general sino local. Casi a la media hora de la operación el paciente ya abandona la clínica. Y además no se ve ninguian cicatriz sólo un pequeño hematoma.
Solo un
20 o 30% de los casos tendrán con el tiempo los mismos problemas. Es decir, que el ojo podría volver a llorar y entonces habría que volver a operar.
Antes de la llegada de esta
cirugía, se realizaba una convencional con anestesia general. Ahora tan sólo en 20 minutos sin sangrado ni puntos quirúrgicos.
La única contraindicación se da en personas con trastornos de la
coagulación o enfermedades importantes de circulación.
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