
El tratamiento con
láser permite hacer desaparecer varices, igual que si se hubieran extirpado, y además en
verano conlleva escasas molestias para el paciente porque las medidas postoperatorias sólo duran algo más de una semana, según comenta el doctor Xavier Puncernau, angiólogo y cirujano vascular de la unidad de cirugía láser de varices del Centro Médico Teknon de Barcelona.
Gracias a esta
técnica el paciente sólo debe llevar un vendaje superfino durante 48 horas, y después una
media elástica por espacio de una semana, minimizando así las incomodidades que en el pasado suponía una intervención de esta índole realizada durante la época estival, cuando el postoperatorio se prolongaba durante meses.
Por lo que respecta a las personas recién intervenidas que deseen
tomar el sol, el doctor dice que sólo deben esperar 8 días y que llegado el momento deben aplicarse abundante
protección durante varias semanas, ya que los cicatrices tienden a oscurecerse con los rayos ultravioletas.
El láser, que implica una
agresión mínima para el paciente, "funde" la variz por dentro, explica Puncernau. Existen dos variantes de la técnica: la transdérmica, indicada para varices pequeñas que generan un problema puramente estético, y la de varices quirúrgicas, aplicada en casos más graves de deficiente circulación.
Aunque el calor agudiza los efectos de las varices, el doctor puntualiza que la práctica del
ejercicio físico en verano ayuda a paliar las molestias. La razón radica en que, con el calor, aumenta la venodilatación y por tanto la sangre se estanca aún más, con lo cual el ejercicio contribuirá a estimular la fluidez de la circulación sanguínea.