
La
cardiopatía isquémica es la
enfermedad coronaria que más muertes ocasiona en los países desarrollados. Y dentro de ésta, la que provoca más muertes es el
infarto de miocardio.
Ante cualquier afectación del
corazón lo más importante es actuar con rapidez. Y es que el tiempo es oro no sólo para garantizar la supervivencia sino también para evitar secuelas.
Aún así, la
calidad de vida del enfermo coronario ha cambiado. Ahora gracias a la
revascularización, más del 70% están asintomáticos y puede realizar una actividad normal.
El
infarto de miocardio es una enfermedad en las arterias, la arteriesclerosis, que provoca que éstas se obstruyan. Entonces una parte del
corazón se muere. "
Esta es la causa más frecuente de mortalidad" afirma el doctor
Lorenzo López Bescós, jefe del servicio de
cardiología de la
Fundación Hospital Alcorcón de Madrid y miembro de la
Sociedad Española de Cardiología,
Cabe saber que el tratamiento del
infarto está condicionado de la
precocidad en que se haga. Y es que se debe abrir la arteria que se ha obstruido antes de que pasen 3 horas. Por ello, ante cualquier cuadro de este tipo hay que acudir rápidamente a los servicios sanitarios 061 que tardan una media de 10 o 15 minutos si se advierte de qué se trata., según el doctor.
El principal síntoma de la
isquemia del miocardio es un
dolor opresivo en la cara anterior del tórax. Un dolor permanente que no se modifica con la postura y se mantiene más de 30 minutos. Además, este dolor puede ir acompañado de sensaciones de nauseas, sudoración, malestar general, etc. "
Es la sensación de muerte inminente" asegura el doctor
López. Aún así, hay que tener en cuenta que el 20% de los enfermos no experimentan estos síntomas sobre todo los diabéticos por la falta de sensibilidad.
La
frecuencia cardáaca es un arma importante en el tratamiento de la
angina de pecho que se manifiesta por un dolor parecido al del
infarto pero difiere porque está ligado a un determinante externo. Por ejemplo, al ejercicio físico, cansancio, etc. "
En estas circunstancias hay que bajar la frecuencia" añade el doctor
López.
El 16% de los que padecen
angina estable crónica presentan también
arteriopatía periférica. En estos casos, hay un nuevo fármaco que permite tratar la
afectación cardíaca y evitará los efectos nocivos en estos pacientes.