
El doctor Gilberto Chéchile, uro-andrólogo y director médico del Instituto Médico-Tecnológico de Barcelona, asegura que la braquiterapia es una técnica que consigue el
mismo porcentaje de curación que la cirugía radical en tumores prostáticos poco desarrollados, entre un 80 y 85 por ciento, pero sin las complicaciones añadidas de los métodos quirúrgicos invasivos, como son la
impotencia sexual, que según Chéchile se da en la mitad de los casos, y la incontinencia urinaria.
La braquiterapia es ya un tratamiento de primera opción para el cáncer de próstata localizado y poco desarrollado. Y es que, apunta el doctor, en los últimos 5 años la tecnología aplicada a estas patologías ha dado un vuelco espectacular en eficiencia y comodidad, ya que,
al día siguiente de una intervención de braquiterapia, el paciente ya puede irse a casa e incorporarse al trabajo.
Al tumor prostático localizado, incipiente, se le detecta cuando
los valores de PSA están por encima de los índices de referencia establecidos para cada edad. Es decir, a los 40 años, el valor de referencia máximo es 2. Si los resultados de PSA superan esa cifra, incluso puede llegar a estar indicada una biopsia.
Para
agrandamientos benignos de próstata se usa otra tecnica mínimamente invasiva: el láser de luz verde.