Las enfermedades cardíacas han ido evolucionando. Primero se trataba de las válvulas, luego las enfermedades coronarias, y en los últimos tiempos, mediante nuevas técnicas de intervención por catéter, se han ido resolviendo muchas arritmias cardíacas. Junto a ello, ha evolucionado y hay mayor conocimiento de la fibrilación auricular, que es un problema grave, y paralelamente surgen técnicas para su tratamiento, tanto a nivel de catéter como a nivel farmacológico.
El estudio ATHENA, aporta por primera vez un fármaco que aúna eficacia y seguridad, ya que permitirá prevenir un posible ictus. La dronedarona, en fase de aprobación por las autoridades sanitarias, va a permitir tratar un número muy elevado de pacientes y con grandes índices de satisfacción.
El gran problema sigue siendo la escasa predisposición de algunas personas a acudir al médico, ya que muchas sintomatologías no tratadas pueden no ser nada o pueden ser el principio de mucho. En general, al ser humano le es más cómodo tomar una pastilla que no cambiar sus hábitos de vida. Es recomendable no sólo tener unos patrones de vida saludables, sino realizarse controles médicos periódicos sobretodo a partir de cierta edad.
La mejor forma de controlar la hipertensión es evitarla. Luego para su tratamiento, pues hay fármacos como los antiarrítmicos, o los que evitan los coágulos, que son medicamentos con muchos años en el mercado, si bien hay nuevos fármacos que se están desarrollando para acompañar o sustituir a estos tratamientos.
La arritmia y la coagulación de la sangre van de la mano en el sentido de que el tener una fibrilación auricular aumenta el riesgo de tener un fenómeno trombo embolico. Si una persona no tiene riesgo de tener una embolia por si mismo, el tener fibrilación auricular, sí que le aumenta ese riesgo. Por el otro lado, la persona con riesgo de embolia por si mismo, la fibrilación auricular la aumenta exponencialmente, y más si ha tenido algún episodio de fallo cardíaco, diabetes o hipertensión.
El diagnóstico precoz, en si mismo, no es tan complicado, ya que se empieza por un simple pulso irregular, lo que levanta las sospechas del médico, y se puede diagnosticar de forma rápida. Es importante un tratamiento precoz, especialmente de anticoagulantes ante el riesgo de trombo. Un 10% de los pacientes con esta arritmia ya han padecido alguna embolia cerebral, lo que indica que al no dar unos síntomas claros, conlleva un elevado riesgo que sólo se puede prevenir si al menor síntoma se acude al especialista.
El estudio ATHENA marca una diferencia remarcable respecto al pasado, ya que la dronedarona parte de un medicamento previo que era el más eficaz hasta el momento, la amiodarona, pero lo más importante, es que este nuevo fármaco es aplicable a la mayoría de pacientes, no sólo a una parte de ellos, y además es seguro, en cuanto a que no tiene efectos tóxicos.
A fecha de hoy no se puede decir que este nuevo fármaco cubrirá el 100% de los tratamientos de los pacientes con arritmia, pero posiblemente será en un espectro bastante grande, ya que quizás en algunos pacientes no sea bueno modificarles el tratamiento actual.
Dentro de las arritmias, la fibrilación auricular que es la más frecuente, lo que produce es cansancio y mareos, y hay otras arritmias que la gente desconoce, ya que existen incluso pacientes con muerte súbita, que la gente vincula o relaciona con un ataque cardíaco, y no lo es, sino que es a causa de una arritmia maligna de tipo auricular y no ventricular.
La primera manifestación de la arritmia es la propia irregularidad del ritmo cardíaco sin tener en cuenta la frecuencia, es decir importa más la falta de compás que la velocidad de palpitación.
A partir de los 40 años, es recomendable hacerse un chequeo anual, ya que un 40 % de los que superan esa edad morirán de alguna enfermedad vinculada con el sistema cardiovascular. No se le da la importancia que debiera, ya que hay pacientes que anteponen otras cosas de su vida por encima de su salud, ya que por ejemplo hay casos que insinúan esa tendencia, pacientes que necesitan realizarse numerosos análisis e incluso hacerse auto chequeos en su domicilio mediante el coagulo metro, y al no estar estas máquinas cubiertas por la Seguridad Social, pues pocos pacientes la compran ya que no les gusta invertir en si mismos, pese a gastar dinero en temas tan banales como el automóvil o la televisión de plasma.
El estudio ATHENA ha estado bien diseñado, con la particularidad de ser trasladado a los pacientes del día a día de la consulta, con un salto cualitativo en cuanto mediante el nuevo fármaco, la dronedarona, se reduce la mortandad en estos pacientes, aparte de mostrase eficaz y seguro en prácticamente todos los casos. Reduce también el coste sanitario, ya que hay menos hospitalizaciones y mejora la calidad de vida del paciente.
Este tipo de investigaciones es básico para el futuro de la medicina, ya que por ejemplo en este estudio, con 4000 pacientes, se ha seguido durante dos años y los resultados han sido rápidos y positivos.
En poco tiempo y gracias a estos avances y la labor de difusión de estas patologías, será posible incluso mejorar el diagnóstico en aquellos pacientes que tienen arritmia o fibrilación auricular sin una causa para ello.

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