En una sociedad en que el tabaco todavía está bien visto, en que es excesivamente barato y donde es fuma en público en todas partes, los jóvenes están muy expuestos a este hábito. Están bien informados de que la nicotina es adictiva, pero no es consciente hasta que punto lo es.
Está demostrado que el ejemplo en casa es importante igual en muchos hábitos, como el consumo de alcohol. Cuanta más gente fuma en la familia es más probable que el adolescente se inicie.
Los mensajes que se incluyen en los paquetes de tabaco suelen ser efectivos en la población en general. Cada vez más se ven patologías provocadas por el tabaco en gente joven como los problemas respiratorios; cuanto antes se empieza a fumar, antes se desarrollan ciertas patologías. Pero no sólo se ven en los fumadores sino también en sus hijos. En países donde se ha prohibido fumar en lugares públicos, no ha aumentado el consumo de tabaco en las casas porque los fumadores se han concienciado.
Una discusión abierta en el hogar con herramientas disuasorias puede ser de gran ayuda para que los padres convenzan a sus hijos que deben dejar de fumar. Las terapias sustitutivas de la nicotina pueden emplearse también a estas edades, puntualiza el Doctor Javier Toledo, médico de la Dirección General de Salud Pública y responsable en prevención del tabaquismo del Gobierno de Aragón. Es menos peligroso tomar nicotina a través de estas terapias que seguir fumando e inhalando no sólo nicotina, sino todas las demás sustancias que produce el tabaco y que son las más peligrosas.

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