
Uno de los aspectos a los que más teme el ser humano es a sufrir dolor. En la actualidad entre el 20 y el 30% de la población sufre algún tipo de dolor crónico, es decir, molestias de mayor o menor intensidad que están incorporadas en nuestro cuerpo por un periodo superior a los 6 meses. El dolor es una sensación desagradable en una articulación o en cualquier zona del cuerpo que disminuye la calidad de vida de quien lo sufre que, en ocasiones, llega a acostumbrarse a padecerlo. En algunos casos el dolor es también la señal que alerta que hay algo en el organismo que no funciona como debiera, por tanto, también tiene una vertiente de utilidad. Cuando un dolor se convierte en dolor crónico pasa a ser una enfermedad, su tratamiento se hace más difícil y puede llegar a convertirse en destructivo. Desde lo más antiguo la humanidad ha luchado contra el dolor para conseguir mitigarlo y, en el mejor de los casos, eliminarlo.
Tratar el Dolor lo antes posible
La cronificación de un
dolor agudo, tal y como opina el doctor Juan Pérez-Cajaraville, responsable de la unidad de
dolor de la Clínica Universidad de Navarra, viene dada por un
dolor agudo mal tratado o no tratado, que provoca que las vías del sistema nervioso lo perpetúen y lo conviertan en una enfermedad. Antiguamente se daban muchos de estos casos, como por ejemplo con el
dolor post-operatorio. Por eso es importante tratar ese
dolor tan pronto como aparezca. También es cierto que existe una tipología de
dolor que aparece sin conocimiento de causa y que se perpetúa en el tiempo, como es el caso de los
dolores asociados a las enfermedades degenerativas como la
artrosis. En la actualidad las
enfermedades reumáticas afectan a un 23% de la población y son las causantes del 50% de las incapacidades laborales en nuestro país.
Tal y como apuntábamos, es importante tratar ese
dolor lo más pronto posible. Sin embargo son muchas las personas que notan sensaciones desagradables o agudas, cosquilleos, etc. y que no acuden al médico a no ser que ese
dolor se intensifique de tal manera que ya sea difícil de soportar. En muchos casos los pacientes optan por automedicarse con
analgésicos y antiinfamatorios, algo que no se recomienda si no es bajo preescripción médica.
El por qué del Dolor
El doctor Francisco Vargas, médico de atención primaria de la
Semfyc (sociedad española de medicina de familia y comunitaria) y experto en
dolor de Santa Cruz de Tenerife, incide en la importancia de buscar la causa que está generando ese
dolor. En muchas ocasiones se achacan esas molestias a una mala postura, algo que no es en absoluto correcto ya que existen muchos tipos de
dolores que pueden originarse por infinitos motivos. El aclarar el tipo de
dolor y su procedencia permitirá manejar bien los recursos terapéuticos de los que se dispone, que no son solo fármacos sino también terapias físicas, reposo, etc. Una de las maneras rápidas de diagnosticar la causa de un
dolor es por medio de los médicos de atención primaria. La mayoría de ellos pueden tipificarlo mediante una entrevista clínica con el paciente, quien describirá las características de su sintomatología. Una exploración física y alguna prueba complementaria como radiografías o scanners ayudarán a determinar cual es la problemática que se presenta.
Tratar el Dolor en España
El doctor Pere Gascón, jefe del servicio de oncología médica del Hospital Clínic de Barcelona, comenta la situación en la que se encuentra España en el tratamiento contra el
dolor, incidiendo en los casos en que esas molestias van asociadas a un tumor. El
dolor en nuestro país se trata mejor que hace una década, pero todavía quedan muchos aspectos que resolver entorno a este tema. A su evolución han ayudado mucho las nuevas maneras con las que se puede tratar el
dolor. No hay que olvidar que hasta hace unos años la morfina se mostraba como única solución a este sufrimiento, mientras que hoy en día existen muchos preparados con esa finalidad y muchas formas de administrarlos.
Dolor Oncológico
El
dolor y el
cáncer suelen aparecer unidos en la mitad de los casos, aunque no siempre tienen porqué ser sinónimos. El
dolor aparece en un 75% de los procesos oncológicos en estadio avanzado.
Tal y como indica el doctor Gascón, cuando se trata de erradicar un tumor no hay que olvidar la calidad de vida del paciente que lo sufre. Su calidad de vida pasa, evidentemente, por una disminución del
dolor causado por su enfermedad. Existen muchos recursos en forma de parches, inyecciones o pastillas que se pueden recetar. Además, es básico que el paciente se comunique bien con el doctor y le sepa describir y ubicar los problemas de ese
dolor.
El Dolor Neuropático
El
dolor neuropático es uno de los tipos de
dolor más difíciles de tratar. Aparece cuando existe una lesión en el sistema nervioso, y en muchas ocasiones está infradiagnosticado. El doctor Jordi Serra, jefe del servicio de neurología de MC Mutual de Barcelona y gran experto en
dolor neuropático, clarifica el concepto de
dolor neuropático por medio de algunos casos prácticos. Un ejemplo de
dolor neuropático es el que proviene de una persona con diabetes. Esta enfermedad crónica puede hacer que se presenten complicaciones como polineuropatías, un daño en los nervios periféricos de piernas, manos o brazos. Al enfermarse estos nervios se generan síntomas de
dolor. Otro caso es el de las personas que sufren algún accidente de tráfico o laboral y que presentan una lesión en algún nervio. Esta alteración nerviosa puede provocar cuadros de
dolor de por vida. De hecho, cualquier enfermedad que afecte al sistema nervioso en cualquier momento puede producir un
dolor neuropático.
En cuanto a las posibilidades terapéuticas que existen hoy en día para tratar el
dolor neuropático, según opina el doctor Serra, el arsenal disponible no es el suficiente para solucionar el problema. Se están llevando a cabo muchas investigaciones para buscar nuevos fármacos para llegar a un control máximo de ese
dolor y hacer que sea lo menos molesto posible.
Tratamiento multidisciplinar para el Dolor
Muchos especialistas médicos, entre ellos el doctor Perez- Cajaraville, coinciden al opinar que el tratamiento del
dolor debe ser multidisciplinar, es decir, que tanto el médico de cabecera como el especialista de la patología de base de ese
dolor deben intervenir en el tratamiento de éste. No hay que olvidar que muchas enfermedades, como la
fibromialgia o la
artrosis, pueden llevar al paciente a un aislamiento social. Así que incluso el ámbito familiar, a parte de los médicos de todo el conjunto de especialidades, será un buen punto de apoyo para tratar al sufrido paciente.
Dolor Ginecológico
Existe la creencia de que las mujeres soportan mejor el
dolor que los hombres. Lo cierto es que no existe ninguna escala científica que permita mesurarlo puesto que cada uno, además, tiene su propio umbral del
dolor. Pero por lo pronto lo que sí se puede afirmar es que hay un tipo de
dolor que solo atañe al sector femenino. Estamos hablando del
dolor ginecológico. El doctor Josep Maria Lailla, catedrático de ginecología y obstetrícia de la Universidad de Barcelona y vice-presidente de la
SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetrícia), comenta el hecho de que cada vez hay más mujeres que desean tener un parto natural. Sin embargo, en el 70% de los casos solicitan en mitad del proceso que se les suministre algún tipo de analgesia. Queda demostrado pues que, a pesar de ser un
dolor con premio, es difícil soportar esas molestias de forma consentida. Hoy en día el parto presenta muchas técnicas y métodos para ser llevado a cabo, algunas de ellas con medicamentos que ayudan a soportar el
dolor, acortar el periodo de dilatación y conseguir una mejor relajación de la mujer. Otro de los
dolores asociados a la ginecología es el
dolor por el trastorno menstrual, una de la consultas más habituales en este campo. Hace un tiempo se creía que era normal que una mujer padeciera al tener la menstruación pero cada vez son menos las señoras que claudican con ello.
El Dolor de Muelas
El
dolor de muelas es uno de los motivos más frecuentes de consulta en las clínicas dentales. Su origen es casi neurológico y su intensidad muy elevada, tanto que se encuentra en una de las zonas de más potencia dentro de cualquier escala de valor, tal y como opina el doctor Juan Amaro, odonto- estomatólogo. Como apuntamos se trata de un
dolor intenso y constante para el que los pacientes suplican cualquier tipo de solución con tal de que desaparezca. Además, se caracteriza por aumentar de intensidad por las noches, cuando el cuerpo se encuentra en reposo. Muchos de estos
dolores se asocian a problemas de
luxismo y de
tensión.
La Unidad del Dolor
Los médicos de cabecera así como los de otras especialidad médicas sirven en muchos casos de filtro antes de derivar a un paciente a la unidad del
dolor de cualquier hospital. Esto se produce cuando el
dolor es muy rebelde y refractario, ya que otro tipo de
dolores más leves pueden ser perfectamente tratados por el médico de atención primaria. El usar fármacos para tratar el
dolor viene aconsejado por la OMS desde los años 70, momento en que se vio que según la intensidad del
dolor se debe administrar un fármaco equivalente en potencia. Este proceso debe ser bien controlado por los médicos para que no se cree adicción. Hoy en día se cuenta con antiinflamatorios, fármacos antiepilépticos, antidepresivos, relajantes, etc que ayudan a tratar el
dolor.
Afectación emocional del Dolor
Un
dolor crónico, que no cesa, provoca un descenso de la calidad de vida y llega a afectar al área mental de la persona. El doctor Juan Castaño, psiquiatra de la unidad del
dolor del Hospital del Mar de Barcelona, achaca la aparición de depresiones al disconfort que produce sufrir un
dolor crónico.
La afectación a nivel emocional suele desencadenar miedos, irritabilidad y cuadros de ansiedad, ya que ese
dolor impide el funcionamiento normal de la vida diaria de esa persona. Esto también depende mucho de la personalidad del paciente ya que la percepción del
dolor es una vivencia subjetiva, y cada personalidad tiene un umbral del
dolor determinado. Las personalidades inestables son las que muestran una percepción mayor de
dolor, lo mismo que aquellas que tienen un trastorno de personalidad. También puede ocurrir que no haya una causa orgánica para ese
dolor, y que los médicos no puedan determinar de donde proviene. El caso de la
fibromialgia hacía, no hace muchos años, que los pacientes pasaran de consulta en consulta sin obtener respuesta al porqué de sus
dolores. Esta incertidumbre les llevaba en muchos casos a caer en cuadros de
depresión.
Dolores reumatológicos
Patologías muy prevalentes como la
artrosis o las artritis tienen un
dolor propio asociado. Tal y como comenta el doctor Jesús Tornero, jefe del servicio de reumatología del Hospital Universitario de Guadalajara y expresidente de la Sociedad Española de Reumatología, el
dolor puede tener formas de presentación muy inespecíficas en muchas enfermedades reumáticas. En cambio hay otras, como la gota o la osteoporosis, que tienen sus
dolores característicos. En estos casos es importante seguir el tratamiento de base de la enfermedad para mitigar esos cuadros de
dolor.
Tolerancia de Analgésicos
Cuando el
dolor precisa de la ingesta de
analgésicos encontramos aquellos que son bien tolerados y otros cuya toma no se puede prolongar durante mucho tiempo ya que podrían producir efectos indeseables. En este caso es preciso estudiar a cada paciente con detenimiento y recetarle aquello más adecuado para su situación. No hay que olvidar que un 23% de la población española sufre
dolor crónico, y que éste debe ser tratado. Es necesario fomentar la comunicación entre los pacientes y el personal médico, lo mismo que requerir una mayor inversión por parte de la administración para poder llevar a cabo investigaciones que aporten mejoras en la erradicación de esos
dolores.