
Según se desprende de varios estudios, tanto el
chocolate negro como algunos alimentos encuadrados en la dieta mediterránea como el
aceite de oliva y las nueces ayudan a reducir la presión arterial, y por tanto aportan beneficios a los pacientes hipertensos. Esos alimentos, al ser antioxidantes, actúan con efectos vasodilatadores, lo que contribuye a controlar la enfermedad.
De igual modo, las personas que sufren de
hipertensión se encuentran mejor en verano gracias al efecto vasodilatador del calor. A pesar de ello, en esta época del año nunca hay que dar "vacaciones" a la medicación, sostiene categóricamente el
profesor Antonio Coca, catedrático de la Universidad de Barcelona y responsable de la Unidad de Hipertensión Arterial del Hospital Clínico de Barcelona, a lo sumo hay que reducir dosis de fármacos como los
calcioantagonistas, que tienden a producir molestos edemas en los tobillos. El profesor Coca adelanta que en los próximos dos años aparecerán nuevos medicamentos para tratar la hipertensión.
La
presión arterial fluctúa a lo largo del día, adaptándose a las necesidades del organismo, de tal manera que en los momentos de más actividad es alta, y durante el sueño es más baja. El
indicador óptimo de la presión para la población en general es aquel que se establece por debajo de 12-8. Lo que ocurre es que con el paso de los años y el envejecimiento se tiende a los incrementos, sobre todo de las máximas. En
pacientes, se considera que sus índices están bien controlados cuando se mantienen estables por debajo de 14-9.
El profesor Coca dice que los hipertensos pueden tomar
bebidas alcohólicas siempre y cuando se ajusten a una ingesta máxima de 30 gramos de alcohol puro, lo que traducido en consumiciones vendría a ser un vaso de vino o una cerveza en las comidas.