
Nueve de cada diez personas consideran normal que los
síntomas de su enfermedad afecten a su vida, incluso todos los días. Esto provoca que los médicos no estén bien informados.
Es el caso de los
asmáticos y los alergólogos. Y es que el
asma afecta de forma seria la salud de los adultos y todavía de más jóvenes.
El
asma es una enfermedad que se caracteriza por exacerbaciones y remisiones. Es decir que hay momentos, en que los pacientes pueden estar asintomáticos, y hay momentos en que tienen la siguiente sintomatología (exacerbaciones): sensación de falta de aire (disnea), respiración con sibilantes, tos, sensación de opresión torácica, etc.
A pesar de estos fuertes síntomas, el doctor
Santiago Quirce, coordinador del comité de
asma de la
Sociedad Española de Alergología e Immunología Clínica y del Servicio de
Alergología del
Hospital La Paz de Madrid, afirma que el 90% de los
asmáticos creen que su enfermedad está bien controlada aunque no es así.
Aún así, el porcentaje de
pacientes asmáticos que pueden estar controlados son alrededor del 80%. Pero en España el 5% de los adultos y 8% niños de los niños padecen asma.
El
asma tiene unas bases genéticas y se ve influenciada por los aspectos ambientales como la
alergia. Aún así, los niños tiene problemas parecidos a los adultos. Lo pero sucede, según este doctor, cuando las familias aceptan que el niño
asmático tenga restricciones como no hacer gimnasia. Y es que "
los niños bien tratados pueden tener una vida más activa" asegura
Quirce.
El término control se utiliza para enfermedades crónicas pero ya se empieza a utilizar en el caso de
asmas porque es necesario un buen control de la patología. De hecho, ahora hay
test que mide el grado de control del
asma que puntúa del 1 al 5 cuanto mayor es la puntuación. Este
test está en www.asmayvida.com