
La
angina de pecho estable crónica es la manifestación principal de la
cardiopatía isquémica. Los factores de riesgo son la
obesidad, el colesterol, la hipertensión y el tabaco. Otros factores son genéticos pero estos no se pueden conocer.
En muchas ocasiones los afectados no detectan que están sufriendo una
angina de pecho.
El doctor
Pedro Luis Sánchez,
cardiólogo del
Hospital Gregorio Marañón, explica que hay dos tipos de
angina de pecho: la estable se caracteriza porque la sintomatología no varia y la inestable provoca un cambio de síntomas en las últimas semanas.
La
angina de pecho estable crónica se caracteriza como un dolor opresivo que abarca de forma extensa el centro del tórax que se irradia a la espalda o los brazos y que se acompaña con sudor frío. Esto suele ocurrir cuando se hace un esfuerzo. Cuando esto empieza es fundamental ser visto cuanto antes por un cardiólogo aunque, a veces, no se identifica que se padece una
angina de pecho.
El tratamiento de la
angina estable se determinará según el proceso y el caso. Uno de los primeros fármacos de elección son los
betabloqueantes que reducen la
frecuencia cardíaca.