
Los pacientes con trastorno bipolar suelen alternan episodios de depresión con otros de completa euforia y desinhibición.
El doctor Antoni Benabarre, psiquiatra del programa de Trastornos Bipolares del Hospital Clínic de Barcelona, comenta cómo viven esta fase maníaca las personas con trastorno bipolar.
Fase de Euforia
Este tipo de pacientes se muestran desenfrenados, acelerados y con mucha impulsividad. Incluso resultan mucho más eruditos de lo habitual, y pueden realizar acciones desmesuradas como el caso de un paciente que compró un barco y tres coches en cuestión de días. Además, estos individuos sufren de autoestima exagerada y de sensaciones de grandeza. Un ejemplo de ello es un paciente que fue ingresado en el Hospital Clínic de Barcelona creyendo ser amigo del rey de Marruecos y temiendo que quisieran secuestrar a un amigo suyo. Otro de los aspectos que caracterizan a este tipo de personas es que no necesitan descansar ni dormir, y pueden pasarse días enteros sin pegar ojo. Cabe añadir que esta hiperactividad constante les viene dada sin tomar ningún tipo de sustancia. Por último, no hay que olvidar mencionar la alteración que sufren en su sexualidad. Estas personas se vuelven muy promiscuas y eso les lleva a tener muchos problemas con sus parejas.
Déficit de Atención
La aceleración de estas personas también les hace ser unas distraídas con lo que no son capaces de fijar su atención en algo. Se diferencian de las personas hiperactivas porque las personas con trastorno bipolar presentan un conjunto de síntomas aparte de la falta de atención.
Duración de la Fase Maníaca
Las fases maníacas tienen una duración determinada en función de la atención psiquiátrica y farmacológica que se les ofrezca. Si se tratan de forma rápida, en unos 15 días pueden ser dados de alta del hospital con la seguridad de que dispondrán de las condiciones para afrontar una vida normal fuera del centro médico. Es importante que en cuanto aparezcan los primeros síntomas de alerta los familiares acudan al médico ya que estos pacientes no son conscientes de que pasan por una fase maníaca. Una vez sobrepasada la fase de euforia, lo más común es que siga una depresiva. Hablamos de pacientes que tienen unas constantes en forma de péndulo, y que pasan de un estado depresivo a uno de hiperactividad de forma automática.
Pronóstico de la Enfermedad
Es muy importante efectuar un diagnóstico precoz de estos pacientes. La farmacogenética podrá ser de gran utilidad para acertar en los tratamientos, y hoy en día se está trabajando mucho en ello. Se cree que el uso de marcadores genéticos permitirá saber qué grupos de fármacos pueden ser los más adecuados para estos pacientes y así evitar más ingresos hospitalarios. Si se acierta con los fármacos, el pronóstico de la enfermedad es bueno ya que eso implicará que los pacientes puedan llevar su vida de una manera normal, algo que no ocurre con otras enfermedades psiquiátricas.