Muchas de las alteraciones que presentan los pies tienen un origen mecánico, y se relacionan directamente con la dinámica y el apoyo plantar. Para dar a conocer un diagnóstico correcto y poder ofrecer un tratamiento personalizado, es necesario realizar un estudio biomecánico que determine qué le ocurre a nuestros pies.
El señor Pascual Vázquez, podólogo, detalla en qué consiste un estudio biomecánico y para qué sirven los resultados que de ahí se obtienen.
Estudio Biomecánico
El estudio biomecánico del pie es una prueba con la que los especialistas pueden hacerse una idea de cómo funciona la extremidad inferior de la persona. A partir de ese estudio analítico se pueden detectar las anomalías que se producen y que además interfieren en la pierna como resultado del mal apoyo del pie. Lo primero que hay que hacer es preguntar al paciente qué es lo que ocurre y a partir de ahí efectuar el estudio en función de la dolencia. Este estudio biomecánico está muy encaminado a los deportistas que por problemas en el pie pueden desencadenar lesiones en pierna, rodilla o cadera.
Proceso del Estudio
A partir de las pautas iniciales se visita al enfermo estirado en una camilla, y se comprueba cual es a movilidad de la extremidad inferior izquierda y derecha, comparativamente. Una vez encontrados los rasgos de movilidad se observa qué es lo que se aparta de la normalidad tanto en términos de rotación interna como externa, en flexión y en extensión de la cadera, de la rosilla, del fémur, del tobillo o del pie. En función de esos rangos de movimiento, de cómo apoyamos el pie, se instaurarán unas medidas de corrección u otras.
¿Se Pueden Modificar los Hábitos?
Los malos hábitos no tienen solución pero si que se puede efectuar una manieobra de compensación. Es decir, compensar esa anormalidad en el apoyo mediante fisioterapia o soportes plantares, reduciendo o mitigando de esta manera el dolor que el paciente nota. Los resultados son bastante positivos, tanto en personas que no desarrollan una actividad peculiar como en aquellas que practican un deporte de rutina. Incluso deportistas profesionales perciben esos beneficios en algunas de las lesiones que padecen.