
La base de todo tratamiento reside en un diagnóstico correcto. La dermatopatología es el examen microscópico de la piel, una estrategia que ha evolucionado mucho gracias a la era molecular. Gracias a ella se pueden establecer nuevas clasificaciones y nuevas terapéuticas que dan resolución dermatológica a las situaciones clínicas que se presentan.
El doctor Pablo Umbert y Millet, profesor y jefe del servicio de dermatología del Hospital Universitari Sagrat Cor y Director del Instituto Pablo Umbert en la Clínica Corachán de Barcelona, nos presenta los avances en el campo de la dermatopatología.
Dermatopatología
La dermatopatología actual consiste en efectuar una biopsia para observar a través del microscopio. En los últimos 15 años se han hecho avances increíbles en este ámbito de la mano del desarrollo molecular. Es muy efectiva en lesiones inflamatorias aunque no tanto en aquellas que son de tipo tumoral. De todas maneras sí que es cierto que se pueden llegar a diagnosticar tumores por medio de la dermatopatología, y gracias a las técnicas con anticuerpos monoclonales se pueden diferenciar tumores que podrían ser tres o cuatro cosas distintas.
DIC
La dermatopatología requiere un procesamiento de los tejidos de varios días hasta que el paciente tenga el diagnóstico. El doctor Pablo Umbert desarrolló hace un tiempo el DIC, el diagnóstico inmediato cutáneo, que en 20 minutos puede realizar un diagnóstico. La fiabilidad en las lesiones tumorales o carcinomas es de un 98%; en las lesiones inflamatorias los aciertos no son tantos aunque también se dan buenos resultados. Por lo que respecta a los melanomas, al ser tan engañosos, no se pueden permitir errores por lo que el doble control será básico para certificar el diagnóstico final.
Últimos Avances
Los avances que se han producido se centran en los marcadores de anticuerpos monoclonales. También las técnicas de FISH para el melanoma juvenil o los tumores extraños porque, a pesar de los avances, los patólogos no acaban de ver claramente el resultado final. En cambio, gracias al FISH y a la hibridación con fluorescencia se pueden hacer diagnósticos de mayor fiabilidad.
Disparidad de Diagnósticos
Cuando existe disparidad o diferencia entre el diagnóstico clínico y el examen histopatológico de la biopsia, la dermatopatología siempre se tiene más en cuenta pero siempre con respeto hacia la clínica. Lo que siempre hay que hacer es buscar una segunda opinión.
Ejemplos de Pacientes
La dermatopatología ha solucionado muchos casos en los que el diagnóstico que se ofrecía era uno que resultó ser divergente del final. Por ejemplo, un paciente con una lesión vascular que se creía que era un liquen plano, pero que en cambio era un carcinoma. Otro caso es el de un paciente con micosis que en realidad tenía un carcinoma subyacente. Ocurre con frecuencia que un eccema persistente, al ser biopsiado resultaba ser un linfoma.