La heridas en cualquier parte del cuerpo deben ser correctamente limpiadas para que no aparezca una infección. En el caso de los pies es especialmente importante prestar atención a estos cuidados ya que las circunstancias especiales de la piel de esta zona favorecen la aparición de lesiones y de una posible infección.
La señora Elvira Bonilla, podóloga y colaboradora/autora de la Guía Práctica para la Utilización de Antisépticos en Podología, explica de qué manera debe tratarse una herida en un pie.
Primera Actuación
Lo primero que hay que hacer ante la aparición de una herida en el pie es limpiarla bien, ya sea con una solución salina o bien con jabón. Después habrá que secarla y aplicar el antiséptico de elección para después cubrirla con un apósito o gasa estéril. De esta manera se evitará una contaminación o posible infección de la lesión.
Riesgo de Infección en el Pie
El riesgo de infección en el pie es muy frecuente por las características propias de la zona. Usamos los pies cada día para caminar y para aguantar todo el peso del cuerpo. El calzado que utilizamos no siempre es el adecuado y si a eso le unimos el hecho de que los pies son una parte que suda con facilidad, es fácil entender que cualquier herida aparentemente sin importancia en la zona puede derivar en una infección si no se ha limpiado correctamente. Si esto ocurre es sencillo darse cuenta: los cambios que sufre la lesión, como calor o edema dan una idea de que la herida no progresa adecuadamente.
Elegir un Antiséptico Adecuado
Las características del antiséptico de elección deben pasar por que sea trasparente. Cuando el antiséptico no tiene color es más fácil controlar la evolución de la lesión. Además debe tener un amplio espectro, actividad antibacteriana, antifúngica, su efecto debe ser de rápida actuación y además duradero. Es importante destacar que no se deben mezclar dos antisépticos distintos en la misma cura ya que su combinación puede alterar la composición de los mismos y producirse un efecto no deseado. La forma de presentación del antiséptico que más se adecua a las heridas del pie es en forma de spray o pulverizador, y en crema o pomada. En éste último caso la aplicación se puede llevar a cabo sin problemas ya que no se desprende de la piel. También se recomienda usar envases monodosis para evitar que el antiséptico se contamine una vez abierto.
Y después del Antiséptico, qué?
El tiempo que debe usarse el antiséptico debe ser el mimo que permanezca la herida en la piel. La aplicación debe hacerse cada 12 horas, y cuando haya indicios de cura se dejará de utilizar. No hay que olvidar controlar el estado de la piel de alrededor de la lesión y el de la propia herida durante su evolución.