
La falta de control de la orina afecta tanto a mujeres jóvenes como a mujeres en edad madura y en numerosos casos es
causa de vergüenza y aislamiento socio-laboral, repercutiendo incluso de manera negativa en las relaciones sexuales, comenta Maloli Arbáizar, experta en incontinencia urinaria. El entrenamiento específico del suelo pélvico y el desarrollo y dominio de la musculatura de esa zona del cuerpo se presentan como posibles soluciones.
Con sólo unas gotitas que "se escapen" en el transcurso de determinados esfuerzos o al reírse o toser ya puede hablarse de incontinencia urinaria, una afección muy común entre la población femenina que suele sufrirse en silencio pero que
en el 90 por ciento de los casos se puede solventar.
Que duda cabe que la mejor arma es la
prevención, señala Arbáizar. En centros de bienestar integral y atención personalizada como
Corporación Erfos se han creado unidades de especial cuidado psicofísico de la mujer en sus tres ciclos vitales: embarazo, postparto y menopausia.
El primer miércoles de cada mes se ofrece una visita gratuita para informar del estado de la musculatura implicada en el trastorno urinario mediante una valoración del esfuerzo del suelo pélvico. Si se detectan problemas, con posterioridad se realizan más pruebas hasta elaborar un diagnóstico y recomendar un tratamiento, que podría ser la práctica de ejercicios invididuales o colectivos, el uso de aparatología indolora estilo
electroestimulación abdominal-funcional-vaginal para fortalecer dicha musculatura,
biofeedback, etc.
En caso de que no se consiguieran los resultados esperados, se derivaría la paciente a un médico para que la sometiera a una
terapia farmacológica y, si fuera necesario, a cirugía.