
El Grupo de Ejercicio Físico y Salud de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFiC) ha elaborado un catálogo de recomendaciones frente a una fiesta, la de Navidad, que ha visto como a su carácter inicialmente religioso se le ha ido sumando un sentido ciertamente consumista.
Cada año por estas fechas navideñas se incrementan las consultas médicas por descompensaciones metabólicas causadas por los excesos en la mesa, tanto por la comida como por las bebidas alcohólicas: crisis hipertensivas, comas diabéticos, crisis de gota, infartos... Todo ello no resulta extraño si se tiene en cuenta que en los banquetes de Navidad pueden ganarse de 4 a 5 kilos de peso corporal.
En la esfera emocional, los lutos se hacen más difíciles, las ausencias de familiares más notorias y las malas relaciones con familiares y parientes más evidentes. Algunas personas, pese a vivir en la precariedad económica, tiran la casa por la ventana y caen en las redes de la angustia y el insomnio porque no saben cómo afrontaran esas facturas.
Los miembros del grupo de trabajo Ejercicio Físico y Salud de CAMFiC proponen:
1.- Moderar la ingesta de alcohol, no beber si debemos conducir y no tomar drogas en caso alguno.
2.- Limitar el consumo de turrones y otros postres hipercalóricos, suprimir los aperitivos, intercalar verduras y hortalizas en los platos, (una buena presentación ayuda a hacerlos atractivos), evitar los segundos con mucha grasa y servir raciones pequeñas.
3.- Aprender a interpretar los etiquetados. Desconfiar de los "apto para diabéticos" y de los
light. Es mejor preparar menús estándar adaptados a la patología que se sufra pero que pueda consumir toda la familia.
4.- Continuar tomando los fármacos que nos ha prescrito y, si hay dudas sobre su compatibilidad con el alcohol, consultar con el médico.
5.- Practicar ejercicio físico de manera regular durante todo el año.
6.- Evitar regalos que fomenten el sedentarismo entre los niños, como las videoconsolas.
7.- En cuanto a los adultos, regalarse artículos que fomenten el deporte.
8.- Celebrar la Navidad no es una obligación. Aquellas personas que estén pasando un luto pueden precisar de apoyo emocional, y en algunos casos farmacológico. Acudir al médico en caso de necesidad.
9.- Planificar y controlar los gastos extra que comporta la Navidad puede ahorrar problemas tanto económicos como psíquicos (se evita la ansiedad).
10.- El Año Nuevo puede ser un buen momento para adoptar nuevos hábitos: dejar de fumar, perder peso e incrementar el ejercicio físico, nuevos estilos de vida para los que sin lugar a dudas recibirá ayuda en su centro de atención primaria.