
Últimamente se habla mucho del uso del láser en patología de próstata, pero a veces la información que se da es errónea. Por eso el doctor Gilberto Chéchile, urólogo y director médico del Instituto Médico Tecnológico y del Instituto de Enfermedades Prostáticas ubicado en USP Instituto Universitario Dexeus de Barcelona, pretende aclarar algunas dudas sobre este tema.
Existen tres tipos de láser que distinguimos según el color de la luz que irradian: el láser verde, el rojo y el blanco. Cada cual tiene unas aplicaciones concretas, de la misma manera que ocurre con las potencias. Todo láser por encima de 120 vatios solucionará el problema que se plantee. En todos los casos el post- operatorio es el mismo, el paciente puede marcharse a casa al día siguiente.
Falta de Información
Lo cierto es que la gente necesita información acerca de los pormenores de esta técnica. Además, no hay que olvidar que lo realmente importante en este tratamiento es quien maneja el láser, es decir, la destreza y experiencia del urólogo. Desafortunadamente, mucha publicidad está invadiendo los canales de información de tal manera que el público no sabe diferenciar donde se encuentra la calidad y las garantías de eficacia.
La Importancia de Quien Maneja el Láser
Como apuntábamos antes, no existe un láser que solucione los problemas de próstata mejor que otro sino que lo importante reside en el cirujano y en su experiencia. Todos los láseres son efectivos si se saben manejar y adaptar al paciente en cada caso. Manejar el láser tiene su proceso de aprendizaje ya que no es una formación que se ofrezca en la facultad.
Aparatos Más Versátiles
Cada vez se crean aparatos más versátiles que permiten llevar a cabo técnicas que antes no se podían realizar. Hoy en día existe un láser que a la vez de actuar permite hacer vaporesecciones, es decir, sacar trozos de la próstata y analizarla, y tratar piedras en la próstata.