Cuando se tiene dolor en las extremidades inferiores después de haberse operado de varices hay que comprobar que esa persona no haya tenido una recaída. En función de la técnica quirúrgica con la que se intervenga pueden volver a salir otras venas. Cuanto más exhaustiva y resectiva es la técnica en las varices y su origen, menos posibilidades hay de recaer.
Estos dolores también pueden deberse al calor, a problemas osteo- articulares.. y se ha de descartar cuando se hace el estudio.
Las manchas que son consecuencia de tratamientos esclerosantes son porque la sangre se seca dentro. En muchas ocasiones se van difuminando y desaparecen solas, pero en otros casos hay que hacer un tratamiento con láser transdérmico. Cuando se tratan venas muy grandes las manchas se ven más que cuando se trata de venas más pequeñas.
Con las técnicas actuales, cada vez se fabrican menos nuevas varices; las técnicas de estudio de la causa como los tratamientos son muy efectivos. Con el estudio se logra identificar la causa y con el láser se elimina la variz y las conexiones que pueden recaer.
Hace años se hacían tratamientos esclerosantes masivos de todas las venas pero provocaban flebitis. Durante muchos años se trataron con el estiramiento de las varices desde las inglés para sacarlas; es una técnica muy efectiva que se ha sustituido por el láser, ya que tiene un post-operatorio más rápido y menos doloroso.
Cualquier persona que tenga una insuficiencia venosa en cualquiera de los territorios de las venas superficiales de las dos piernas puede hacerse la cirugía con láser. Cuando el grosor excede de los 16 milímetros ya es más arriesgado y puede perder capacidad resolutiva.
Otras aplicaciones del láser son las venas con derrames que tienden a ser antiestéticas y también para manchas en la piel consecuencia de tratamientos o de degeneración de la piel.

Categorías de Salud






