
La manera de caminar y el reflejo que de ella queda en nuestros zapatos puede indicarnos si padecemos algún tipo de problema mecánico al andar.
El señor Martín Rueda, podólogo con consulta en Santa Coloma de Gramenet, detalla los pasos a seguir para detectar estas anomalías al caminar.
Comprobar si Andamos Mal
El pie es una parte muy pequeña para soportar el peso del cuerpo. Los problemas en los pies pueden venir por un desequilibrio en el pie o en los ejes. Cualquier desalineación en la base de los pies o de las piernas producirá problemas en la persona. Observando de qué manera se gastan las
suelas de los zapatos se puede saber si una persona camina bien o mal, un ejercicio sencillo y fácil de realizar. El zapato es lo que interponemos entre nuestro cuerpo y el suelo, y si hay algún problema de apoyo, lo primero que se gastará será la
suelas del calzado. Por eso lo primero que hay que hacer es ver cómo gastamos la suela y el
tacón. Eso nos alertará sobre algún problema en el mecanismo que, aunque de momento no duela, tarde o temprano aparecerá.
Comprobar el Tacón
El
tacón siempre se debe gastar por la parte posterior y externa. Si no se hace por ahí quiere decir que las piernas, cuando llegan al suelo, lo hacen mal. Esta mala posición y todo lo que de ahí derive será un mal apoyo.
Comprobar la Suela
La zona de la
suelas de los zapatos nos muestra como estabilizamos el peso encima del pie y cómo despegamos ese pie sobre los dedos para dar el paso. El paso debe ser centrado porque si es hacia el lado se entiende que la pisada está desequilibrada. Eso hace que los ejes de la rodilla y la cadera no trabajen bien.
Analizar al Paciente
El podólogo deberá valorar a la persona como si fuera un modelo mecánico, y habrá que comprobar si las aptitudes anatómicas son las idóneas. Se realizará un estudio de su morfología, de sus ejes, de sus articulaciones y de su elasticidad. También habrá que revisar cómo se aguanta la persona, cual es su centro de gravedad. Además convendrá hacer un estudio deportivo con cámaras de alta velocidad, que trabajan a la orden de unas 600 imágenes por segundo. Con todo esto se podrá detectar qué problema tiene el paciente y, en consecuencia, se sabrá qué hacer para ayudarle.
Zapatos Adecuados
Aunque se lleve un
soporte plantar, también es importante el tipo de calzado que se lleve. El calzado debe ser el adecuado porque a parte del pie también se deberá introducir la plantilla o alza indicados. Por tanto debe ser un zapato con más capacidad y , en ocasiones, más grandes de lo normal. El señor Rueda recomienda tener más de un par de zapatos para ir alternándolos y conseguir que ambos se adapten al mecanismo de los pies.
Dolor en la Planta del Pie
El
dolor en la planta del pie puede obedecer a diferentes razones, aunque por lo general cuando duele la zona anterior a la raí de los dedos, la problemática es una metatarsalgia. Normalmente el dolor es por sobrecarga porque se lleva más peso del que se puede llevar y lo primero que la gente ve es una callosidad. Eso es aviso de que algo está pasando, aunque si hay dolor y no callosidad puede que no sea por sobrecarga sino por otra razón.