El virus del papiloma humano es el causante de los cánceres de cuello uterino que, solo en Cataluña, afectan a más de 300 mujeres al año, con una mortalidad de media de 90 de las infectadas. Por ello, es necesario prevenir y evitar contraer este virus acaba derivando en un cáncer.
La Doctora Yolanda Canet, directora del Servicio de Ginecología y Obstetricia de la Coorporación Sanitaria Parc Taulí de Sabadell, explica en qué consiste el Plan de Prevención que el Departament de Salut de Catalunya ha puesto en marcha para evitar el contagio del virus del papiloma.
El virus del papiloma humano es un germen que se transmite por medio de las relaciones sexuales y que puede llegar a desarrollar un cáncer de cuello de útero. Sin embargo, el virus del papiloma es una causa necesaria pero no suficiente, es decir, no todas las mujeres que lo contraen acaban padeciendo dicha enfermedad. Depende del tipo de virus y de las condiciones propias de la persona.
El virus del papiloma puede afectar a la zona genital tanto de hombres como de mujeres. Lo cierto es que es una infección muy frecuente, ocho de casa diez mujeres han estado infectadas por el virus del papiloma humano o lo estarán. En la mayoría de los casos, las enfermas se curarán solas, incluso no tendrán síntomas ni alteraciones en el cuello uterino. Solo una pequeña parte de este porcentaje presentará alteraciones en sus citologias.
Las actuaciones preventivas del cáncer de útero se sitúan a dos niveles. Si el virus ya se ha adquirido habrá que llevar a cabo la citología correspondiente para detectarlo, comprobar que existen células alteradas, y aplicar el tratamiento necesario. El otro nivel es más primario, y se basa en la prevención antes de la infección. Las vacunas juegan un papel muy importante en esta función. Gracias a la vacuna contra el virus del papiloma humano, conseguimos crear defensas que combatan el virus para que cuando éste se ponga en contacto con nuestro cuerpo, no se contraiga. El Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya ha puesto en marcha un plan de vacunación para niñas que estén cursando sexto de primaria, es decir, que tienen entre 11 y 12 años de edad. Es importante administrar esta vacuna antes de que las niñas empiecen a tener relaciones sexuales. Recordemos que la vacuna no cura, sino que previene contraer el virus. Este plan es pionero en toda Europa, y es una manera muy efectiva de prevenir que en un futuro estas niñas desarrollen cáncer de útero.

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