
Una herida debe ser valorada al primer momento para saber si es necesario acudir a un centro hospitalario para efectuar la cura. El farmacéutico es una de las personas indicadas para realizar esta labor.
La señora Cristina Tiemblo, farmacéutica, vocal nacional de dermofarmacia del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos de España, explica en qué casos una herida no puede ser curada de forma domiciliaria y debe ser tratada por un médi
Heridas de Cura Hospitalaria
No todas las heridas pueden ser curadas en casa. Cuando el sangrado que se produce por la lesión es profuso lo que se debe hacer es intentar frenar la hemorragia ejerciendo presión sobre la zona. Si la herida es muy grande o muy profunda ( en algunos casos puede incluso llegar a verse el hueso) indudablemente debe derivarse al paciente a un centro médico. Cuando la profundidad es de más de 1 centímetro es probable que necesite sutura. En el caso de que la lesión se haya producido por una mordedura o por un objeto que pueda estar contaminado también habrá que asistir a un centro de atención médica porque es posible que se deba aplicar una vacuna antitetánica. Por otra parte, si encontramos un cuerpo extraño adherido a la herida es muy importante que no lo retiremos por nosotros mismos y que dejemos que sea un profesional quien lo haga. Por último, si ha pasado un buen rato desde que nos hemos hecho daño y se sospecha que esa herida se ha infectado (calor en la zona, picor, enrojecimiento...), sin duda hay que acudir al médico.
La Sangre, más Llamativa que Peligrosa
La sangre, al ser tan llamativa, alarma demasiado y asusta a los niños de gran manera. Si estamos ante una herida que sangra mucho lo primero que hay que hacer es intentar cortar esa hemorragia ejerciendo presión durante los minutos necesarios. Es lógico que sangre y no dejará de hacerlo hasta que coagule un poco.
Medidas Complementarias
Lo más importante al encontrarnos con una herida es desinfectarla con suero fisiológico o con agua y jabón neutro. Si la herida estuviera infectada no hay que hacer nada más hasta que se llegue al centro de salud.
Heridas Leves
Dejando de lado los casos de más gravedad, lo más común es encontrarnos con heridas leves producidas por una caída, un golpe o una quemadura de tipo doméstico. En estos casos el procedimiento inicial será el mismo, desinfectar con suero fisiológico o agua y jabón, y aplicar un antiséptico adecuado en cada caso. Tras esto se coloca un apósito para cubrir y proteger la lesión.
Quemaduras
Cuando hablamos de una quemadura de 1er o 2o grado lo primero que hay que hacer es enfriar la herida con un chorro de agua fría que baje la temperatura de la piel. Luego habrá que lavarla de nuevo, aplicar el antiséptico y cubrirla con un apósito hidrocoloide, que se caracteriza por aprovechar la humedad de la piel para ir regenerándola.
Hacer un Buen Uso del Antiséptico
El apósito y el antiséptico deben ir renovándose durante las primeras 48-72 horas, ya que algunos tienen una acción inmediata mientras otros tienen un efecto de larga duración. También es importante saber que no se deben mezclar dos antisépticos distintos en una misma herida porque sus efectos pueden inactivarse y al final no se consigue una buena cura.