
Según los últimos estudios realizados, aproximadamente un 25% de los pacientes diabéticos sufren además dolor neuropático.
El doctor Antonio Montero, responsable de la unidad del dolor del Hospital Arnau de Vilanova de Lleida, explica qué técnicas se utilizan para el abordaje de este tipo de dolor en pacientes que además sufren diabetes.
Dolor y Diabetes
La diabetes es una neuropatía difusa, no localizada y de causa metabólica, que acaba afectando a una parte del nervio y genera dolor. Los síntomas y signos que muestre el paciente son los que guiarán en dirección a un tratamiento o a otro, aunque uno de los fármacos que se usan como base son los antidepresivos. En este aspecto, los antidepresivos actúan como analgésicos sobre las vías inhibitorias, aunque también es cierto que se utilizan otros opioides menores.
Insomnio Asociado
Los pacientes que padecen dolor neuropático a la vez que diabetes se caracterizan por sufrir también de insomnio. Cualquier roce con la sábana les resulta desagradable, con lo que se despiertan y pierden horas de descanso. Es fundamental dormir bien por la noche para estar lo mejor posible el resto del día así que habrá que potenciar el efecto analgésico en horario nocturno.
Medicación Recomendada
Como ya decíamos los tratamientos para este tipo de pacientes con doble patología se basan en la toma de antidepresivos y también de co-analgésicos. Éstos últimos actúan más sobre los síntomas y la percepción del dolor de nuestro cerebro, a la vez que sobre la transmisión inhibidora de dolor. Por eso, cuando hablamos de analgesia del dolor neuropático en caso de diabetes es necesario controlar los niveles de glucemia con ayuda de estos fármacos. Si además el paciente presenta calambres en as extremidades se recetarán antiepilépticos para frenar esos estímulos del dolor.
Los Antidepresivos, Básicos
Los estudios llevados a cabo en éste ámbito evidencian que el fármaco principal que hay que usar son los antidepresivos. Hasta hace poco tiempo se suministraban también antidepresivos ticíclicos, que son moduladores y neurotransmisores en las vías descendentes de respuesta del dolor. Sin embargo, producían importantes efectos secundarios como trastornos del ritmo cardíaco, sudoración, tensión arterial alterada, etc. Como vemos era un fármaco muy mal tolerado y hoy en día ya se cuenta con mejores medicamentos y también con la ayuda de la familia de antidepresivos.
Diagnóstico del Dolor Neuropático
La persona diabética, cuando comienza a sentir dolor que le afecta a las extremidades tanto superiores como inferiores y percibe sensaciones extrañas, debe mantener un primer contacto con su médico. Esos signos ya son sospecha de que podría tratarse de un diagnóstico de dolor neuropático. Así pues el primer diagnóstico viene dado por la clínica, que se expresa en forma de hormigueos y calambres, sensaciones desagradables al roce con otros objetos, etc. En algunos casos cuando al paciente se le provoca una pequeña molestia con un pinchazo su respuesta es exagerada (hiperalgiesia). También existen instrumentos como unos filamentos similares a escobillas que al tacto son muy suaves pero que los pacientes notan como dolorosos.
¿Se Necesita Cirugía?
Si no existe otra patología concomitante, el dolor neuropático no tiene indicación quirúrgica. El tratamiento farmacológico puede acompañarse en algunas ocasiones de rehabilitación para estimular la zona que duele, pero nada más.