
Las cataratas seniles son aquellas que, como su nombre indica, afectan a personas de edad avanzada. Sin embargo, las cataratas también pueden aparecer en personas más jóvenes. Lo cierto es que es imposible predecir con exactitud cual será su evolución: en algunos casos tardan años en progresar mientras que en otros es solo cuestión de meses.
El doctor Sergio Bonafonte, cirujano oftalmólogo experto en retina y vítreo, y director del Centro de Oftalmología Bonafonte, explica cómo solventar un problema de cataratas.
Cataratas, un Problema no solo de Gente Mayor
La mayor parte de las cataratas están asociadas a la edad, es decir, que cuanto más mayor es el paciente mas normal es que se desarrollen. Sin embargo, los especialistas en la materia están detectando una tendencia a que las cataratas aparezcan cada vez a edades más tempranas. Ya aparecen pacientes con apenas 50 años y esta patología desarrollada. Aún hoy no se sabe cuales son los factores que influencian en la aparición de las cataratas.
Síntomas
Los síntomas que muestran las cataratas varían de una persona a la otra pero en su conjunto suelen ser homogéneos. La persona siente molestias a la luz del sol, deslumbramientos con la luz de noche y perciben como una especia de niebla en el ambiente. Sin embargo el síntoma más importante es la pérdida visual. También existen casos en que las cataratas aparecen sin dar síntomas, sobre todo en los casos más incipientes.
Catarata Total
La catarata total es aquella que se ha dejado evolucionar más tiempo del necesario, aunque también puede ser consecuencia de un traumatismo. Lo primero que hay que hacer es asegurar que la parte posterior del ojo está bien por medio de una ecografía. De esta manera el médico se cercionará de que la retina y el nervio óptico funcionan bien antes de decidir qué tipo de intervención efectuar.
Cirugía, el Tratamiento por Excelencia
La catarata siempre se trata con cirugía. Como norma la cirugía de la catarata supone la eliminación de una lente que normalmente es transparente y que se ha opacitado. Por tanto es obligatorio reemplazarla por una nueva lente transparente. Tras la intervención la mayoría de pacientes deben usar unas gafas finas para algunas actividades determinadas, como leer o mirar de lejos. En el caso de pacientes jóvenes se introduce una lente de contacto entre el iris y el cristalino. Para personas que ya rondan los 45 años se extrae la catarata y el cristalino aunque no esté del todo opaco, y se coloca una lente intraocular. Por otra parte, en cirugías de este tipo lo mejor es intervenir un ojo y unas semanas después el otro, nunca los dos a la vez. Si se produjera una infección, la persona podría perder la visión de los dos ojos.