El procedimiento médico que se suele hacer es la resolución de la epífora con láser, cuando se produce una obstrucción de vía lagrimal clásicamente se hacia con una cirugía que suponía un corte de unos 2 centímetros en el lado nasal y se abría la piel, se separaban los músculos, se llegaba al hueso y con una fresa, se le taladraba el hueso. Esa es una operación que costaba una hora y cuarto de realizar y que suponía un sangrado evidente y luego se volvía a abrir la nariz y se volvía a sangrar.
En el momento actual, se suele hacer o por vía endonasal o usando una fibra de un láser que entra por el canalículo sin abrir la piel, sin crear ninguna herida, prácticamente sin sangrado y el láser con 2-3 disparos abre el hueso. No hay puntos de sutura, ya que no se hace herida superficial en esta intervención.
Como norma hay que pasar un período post-operatorio y en muchos casos se deja una intubación en el canalículo, una especie de tubito finito de plástico y la persona puede tener un poco de reacción inflamatoria y tal vez, tenga un lagrimeo durante el tiempo que tenga el tubito colocado que suelen ser uno o dos meses. Pasado ese período de tiempo, el caso puede evolucionar correctamente y al retirar el tubito ya dejar de llorar o hay algunos casos, aproximadamente un 30 %, que se vuelve a obstruir la vía. En muchos casos se resuelve el problema para siempre, en otros casos se va obstruyendo, se resuelve momentáneamente. Prácticamente, ya sea por la vía clásica, como la vía endonasal como por láser, hay un porcentaje de casos que con el tiempo se cierra y requieren una nueva intervención.
En el ojo seco lo que pasa es que hay molestias, picores, sensación de cuerpo extraño,alteraciones en la visión dependiendo del grado. La lágrima es fundamental para la limpieza del ojo. Cada vez hay más novedades en el tema del ojo seco, hay lágrimas artificiales de mayor calidad, hay estimulantes de la lágrima para cuando fallan las lágrimas y cuando los casos son más severos, se hacen implantes en el lagrimal o algunas medicaciones más modernas. Cuando tenemos un problema emocional lloramos porque se estimula por vía reflejal no la glándula de secreción basal sino una glándula especial que es la glándula lagrimal. Es bueno llorar cuando se tiene un estado de ansiedad, hace que nos descarguemos.
El Doctor Sergio Bonafonte, reconocido oftalmólogo, nos explica en detalle la epífora contestando de forma clara y amena las siguientes preguntas, que juntamente con sus respuestas las encontrarán en forma de audio al final de estas líneas: ¿Qué nuevo procedimiento médico aplican ahora ustedes en su Clínica para resolver este problema oftalmológico y qué ventajas ofrece respecto a lo que ya se disponía? ¿No hay puntos de sutura en esta intervención? ¿Cuándo dejar de llorar el ojo con esta técnica ambulatoria? ¿Al poco de terminar la intervención? ¿Se resuelve el problema para siempre? ¿Por qué hay personas que lloran en exceso, y no precisamente por un tema emocional? ¿Qué problemas conlleva el sindrome de OJO SECO? ¿Hay novedades en el tratamiento del ojo seco?
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