
La incidencia del carcinoma cutáneo va en aumento y se calcula que un 33% de las personas de raza blanca tiene riesgo de desarrollar un carcinoma vasocelular a lo largo de su vida. De este tercio de personas afectadas por estos carcinomas, en un 88% de los casos las lesiones se localizarán en la zona de la cara y el cuello.
No debemos olvidar, por otra parte, que un 45% de las personas que lo han sufrido tienen posibilidades de desarrollar un segundo tumor en los siguientes 5 años.
El doctor Pablo Umbert, profesor y Jefe de Servicio de Dermatología del Hospital Universitari Sagrat Cor y Director del Instituto Pablo Umbert en la Clínica Corachán de Barcelona.
Carcinomas de Alto Riesgo
Cuando hablamos de carcinomas de alto riesgo nos referimos a aquellos que aparecen en unas zonas de peligro como son la zona lateral y central, y los alrededores de los orificios. Estos tumores corren el riesgo de aparentar haber sido eliminados y luego de volver a aparecer. A parte de la localización, el patrón histológico también tiene su importancia a la hora de valorar un tumor. Si se realiza una biopsia y se ve que las células penetran dentro de la dermis, también lo consideramos de alto riesgo.
Diagnósticos Erróneos
Existen formas tumorales engañosas a la hora de diagnosticar. Una cicatriz o una fisura pueden ser un carcinoma aunque no lo parezcan. Al paciente siempre hay que preguntarle si hace tiempo que lo tienen o no. Si hace poco que apareció, no hay porqué preocuparse, pero si lleva tiempo debemos alarmarnos.
Cirugía de Mohs
La cirugía de Mohs permite dar un índice de curación que otras técnicas no pueden. Esta técnica microscópica, histológica y quirúrgica analiza la base del tumor y su parte lateral, haciendo cortes y analizándolos uno a uno. Los tejidos se congelan y se observan en el microscopio a los pocos minutos. De esta forma pueden eliminarse un 90% de los tumores, dejando siempre el tejido de alrededor sano. Esta cirugía esta indicada cuando hay factores de riesgo en el paciente.
Ejemplos Prácticos
En ocasiones se falla con los diagnósticos y algunos tumores pueden pasar desapercibidos. Esto fue lo que le ocurrió a un paciente con un eccema tratado como una micosis en el escroto. Al no responder a los corticoides se le hizo un DIC y se comprobó que lo que padecía era un carcinoma de las glándulas de la piel.