
El cáncer cutáneo, a excepción del melanoma, es el grupo de cáncer que aparece con más frecuencia y que, además presenta un mejor pronóstico.
El doctor Pablo Umbert, jefe del servicio de dermatología del Hospital Sagrat Cor de Barcelona y responsable del Instituto Pablo Umbert de Clínica Corachán, comenta los aspectos que caracterizan a los carcinomas cutáneos que se definen, en su gran mayoría, como de buen pronóstico.
Cáncer Cutáneo
Un carcinoma cutáneo es una lesión que se ve con mucha frecuencia. Hablamos de un tumor epidérmico que tiene un carácter invasivo localmente y que invade los tejidos subyacentes cutáneos. Existen dos tipos de cáncer de piel, el vasocelular y el espinocelular, que es el que va ulcerando la piel pero que tiene la capacidad de crear metástasis. El cáncer espinocelular afecta a personas de mayor edad y tiene una serie de características propias.
Factores de Riesgo
Uno de los factores de riesgo es la localización. Un carcinoma en la espalda es fácil de erradicar, pero los que aparecen en áreas como la cabeza o el cuello es sencillo que penetren por los poros hacia los cartílagos, y que en consecuencia generen problemas a la hora de ser tratados. Los cánceres que aparecen en labios o en la región auricular suelen tener peor pronóstico. El tamaño del tumor también influye, ya que aquellos que son inferiores a 2 cm son más fáciles de eliminar. Por otra parte, los enfermos con inmunosupresión tienen tendencia a que los carcinomas aparezcan y se desarrollen más rápido ya que su sistema inmunitario es deficitario.
Detección
La biopsia es una herramienta que se considera fundamental para detectar un cáncer. Gracias a ella se conocerán características del tumor como si es invasivo o si es radioresistente. En la unidad asistencial donde trabaja el doctor Umbert se tratan unos 25 carcinomas al día. Existen lesiones pre-cancerígenas que se presentan en placas blancas, muchas veces difíciles de detectar según la luz que se utilice.
Terapéutica
Las opciones terapéuticas son diferentes en función de cada caso y hay que saber seleccionar la adecuada. Antes se optaba por la criocirugía en cualquier caso, pero hoy en día se valora el tipo de tumor, la localización, el tamaño, el estado del paciente, si toma medicamentos, etc. Una vez se conocen estos aspectos se barajan diversas opciones y se escoge la ideal, ya sea radioterapia, criocirugía o tratamientos fotodinámicos, entre otros.