
El verano termina y con ello se acercan el frío y las lluvias. Por tanto, el calzado que se ha estado utilizando durante la época estival deberá ser sustituido por zapatos que cumplan con las condiciones que garanticen una buena salud para el pie.
El señor Martin Rueda, podólogo, señala qué tipo de zapatos deben calzarse especialmente para hacer deporte y para combatir la lluvia.
Hombres y Mujeres no Calzan Igual
En cuestiones de calzado el hombre suele ser mucho más sencillo que la mujer, algo que se traduce en el uso de un calzado más adecuado que en el caso de las féminas. Las señoras tienden a optar por vestir zapatos que favorecen estéticamente perro que no se adaptan a las necesidades fisiológicas del pie. Así pues ese tipo de calzado no debe usarse durante todo el día. Los hombres, sin embargo, suelen ser más racionales y escoger unos que se adaptan mejor a la horma.
La Ventaja de los Cordones
Los caballeros utilizan mucho el calzado con cordones, algo que beneficia a la salud del pie. El pie se dilata a lo largo del día y gracias a los cordones es posible liberar a la extremidad de la presión dentro del zapato. Los cordones además ayudan a adaptar el zapato a todo tipo de empeine. Si usamos un mocasín y padecemos de pie cavo, no habrá posibilidad de llegar a un empeine tan alto así que el zapato apretará.
Zapatos para la Lluvia
Pensando ya en la bajada de temperaturas no hay que olvidar la importancia de nuestro calzado en días de lluvia. Para caminar de forma adecuada debe optarse por unos zapatos que cuenten con cierta permeabilidad con el fin de que el pie no se moje al pisar un charco. Se debe buscar un zapato que sea de goma, que no resbale y que sea adherente. Las suelas de hoy en día están fabricadas con materiales sintéticos que garantizan una mayor transpiración y que, además, cuentan con una buena amortiguación.
Zapatillas de Deporte
Antes de adquirir unas zapatillas deportivas debemos tener claro el uso que se les quiere dar. No es lo mismo una zapatilla diseñada para tenis que otra para baloncesto. Cada zapatilla está especialmente diseñada para proteger al pie en situaciones extremas de carga, de salto o de velocidad, buscando la protección en un gesto específico de cada deporte. Si no se tiene decidido que deporte se va a practicar lo mejor es optar por las zapatillas de running, que son las más neutras y las que un uso más amplio podrán tener.