
Calzarse bien es muy importante. La mayoría de personas no nos fijamos en los zapatos que llevamos, y muchos de los problemas que aparecen en los pies vienen motivados por calzar unos zapatos inadecuados. Con la llegada del verano se acentúa este fenómeno ya que proliferan los pies enfundados en sandalias y chancletas que no aseguran una buena sujeción del pie.
El señor Pascual Vazquez, podólogo, recomienda usar un calzado correcto y que se ajuste a las necesidades anatómicas del pie, tanto en invierno como en verano.
Pie Sujeto, Pie Seguro
El pie es una parte del cuerpo básica para nuestro movimiento. Por eso es preciso que vaya bien sujeto sobre el calzado que lleve, sobre todo si se tiene que caminar por terrenos irregulares. También es importante cumplir con este requisito ya que si en medio de nuestro andar debemos parar en seco por algún motivo, un pie que vaya suelto en el zapato acabará esguinzándose o doblándose hacia un lado. El pie se compone de muchos huesos, articulaciones, tendones y músculos que necesitan un buen envoltorio que lo aguante y le de estabilidad. El calzado de verano descrito anteriormente dificilmente cumplirá esta función.
Tacones y Sandalias, ambos Desaconsejables
Utilizar chancletas es igual de malo que llevar tacones. Cuando vamos sobre los tacones, como el zapato nos eleva del suelo, la musculatura posterior de la pierna tiende a encogerse porque no llega al suelo. Al llegar el verano y vestir sandalias planas, esa pierna debe recuperar los centímetros que antes se elevaba y la musculatura ha de estirarse. En definitiva, el músculo no se acaba de habituar ni a una medida ni a otra y no se camina bien. También ocurre que muchas personas, al llevar tacones en invierno, tienen tendencia a irse hacia atrás al vestir chancletas sin plataforma. De esta manera se facilitan los traspiés y las torceduras de tobillo.
¿Calcetines en Verano?
El señor Pascual aconseja utilizar zapatos cerrados antes que sandalias sin una buena sujeción. Los hombres también pecan de calcarse mal ya que en muchas ocasiones visten mocasines extremadamente planos y además no usan calcetines. Esto favorece las rozaduras y la aparición de heridas. No hay que olvidar que el pie suda con lo que es aconsejable usar calcetines adecuados para esta época del año, finitos y de hilo para que el sudor se absorba mejor.