
Las personas que padecen deficiencias auditivas suelen estar cansadas de esforzarse para comprender a las personas que les hablan, y en muchas ocasiones acaban por dejar de hacerlo hasta llegar a aislarse de su entorno. Hoy en día esto no tiene porqué ocurrir ya que existen muy buenos audífonos que proporcionan muchas ventajas y ayudan a que la persona vuelva a socializarse y a entender a los que le hablan.
El señor Pere Salesa, audioprotesista y director del Instituto Auditivo Español Salesa, comenta la eficacia de los audífonos para recuperar la pérdida auditiva que supone una hipoacusia.
Hipoacusia, un Problema que no Entiende de Edades
La hipoacusia afecta tanto a personas jóvenes como a mayores, e incluso también a niños. Los casos infantiles se deben vigilar de cerca ya que esta es la razón que se sitúa como origen de muchos de los casos de fracaso escolar. El niño no escucha bien y por eso no atiende a lo que se explica en el aula. El envejecimiento y la maduración del sistema auditivo también acaban derivando en esta patología, propia en estos casos de personas de edad avanzada. Para prevenir esta degeneración lo recomendable es efectuar revisiones auditivas una vez al año.
Revisiones al Nacer
Como hemos apuntado, una perdida auditiva de este tipo acaba por aislar a la persona. ¿Y si el problema se presenta al nacer? Hoy en día existen pruebas de audimetría que permiten comprobar tan solo 48 horas después de nacer si el bebé tiene algún tipo de problema de audición o no.
Clasificación
Una vez diagnosticada la hipoacusia se valora el estado de la audición según el grado de afectación en términos de intensidad. De esta manera la hipoacusia puede situarse en 4 grados: leve, moderado, severo y profundo. También pueden realizarse clasificaciones de otro tipo tomando como base otros parámetros que no sean la intensidad expresada en decibelios. De esta manera se diferencian hipoacusias neurosensoriales, transitorias o mixtas, por ejemplo.
La Solución en los Audífonos
En palabras del señor Salesa existe una solución para cada caso de pérdida de audición. El audífono es una prótesis necesaria cuando la capacidad de comunicación social de la persona se pierde. Los audífonos consiguen mejorar la calidad de vida del paciente y se logra que oiga mucho mejor. De hecho su graduación se realiza en función de la pérdida de audición de la persona, estableciendo parámetros electroacústicos para ajustarlos mejor. Loa audífonos pueden ser intrauriculares o pueden ir colocados detrás del pabellón auditivo. Los nuevos modelos tienden a ser automáticos con lo que lo único que hay que hacer es colocar la pila. De esta forma son mucho más sencillos de manipular para las personas de la tercera edad, que acostumbran a ser más torpes en este sentido.
¿Un Audífono o Dos?
Siempre que sea posible se aconseja optar por los dos audífonos ya que así la persona entenderá mejor las palabras y no deberá esforzarse tanto para oír. Los resultados de esta manera son mejores. De todas formas siempre depende del caso de cada persona y de perfil de pérdida que tenga.
Periodo de Adaptación
La adaptación al audífono suele ser rápido, y en un periodo que ronda el mes la persona ya se habitúa a llevarlo. Poco a poco se irán haciendo revisiones y ajustes a lo largo de los siguientes meses para ver cómo responde el dispositivo ante situaciones de ruido, en el cine, en el teatro, etc. En un periodo de tres meses el ajuste definitivo ya puede estar listo.