
Los problemas auditivos pueden empezar a presentarse a una edad temprana, aunque por lo general no es hasta pasada la barrera de los 50 cuando las deficiencias auditivas se empiezan a notar de forma más acusada.
El doctor Pere Salesa, audioprotesista y director del Instituto Auditivo Español Salesa, nos ayuda a entender el punto en el que las deficiencias de audición deben ser tratadas por el audiólogo.
Revisiones periódicas
Por fortuna las revisiones anuales que se suelen realizar en los puestos de trabajo, según la normativa establecida, incluyen un control auditivo que puede servir como método de alerta ante una
deficiencias auditivas incipiente. Si en ese momento se detecta la presencia de alguna
pérdida auditiva, por pequeña que sea, lo mejor es acudir al especialista para que nos efectúe una revisión y actúe, si es necesario, para que el problema no se agrave con la edad.
Aceptar que no se Oye bien
Tradicionalmente ha costado siempre mucho que una persona reconozca que no oye bien. Por eso era muy difícil que los pacientes con esta problemática se decidieran a ir a la consulta del audiólogo. Por suerte hoy en día esta tendencia ha cambiado. La población está más informada y más concienciada a la hora de cuidar nuestra salud
auditiva. También ha ayudado el hecho de que los
audífonos han evolucionado tanto en tamaño como en diseño, siendo cada vez más imperceptibles ante la visión de los demás. Así pues el paciente queda mucho más satisfecho a la hora de utilizarlos.
La necesidad del Audífono
Los
audífonos se convierten en una herramienta necesaria cuando nuestra patología nos impide entender determinados sonidos de las palabras mientras mantenemos una conversación. La prueba que determina este limite es la audiometría, que decreta que cuando la pérdida de audición es superior a los 45 decibelios de intensidad se debe buscar una solución. Esta solución no siempre tiene que pasar por llevar
audífono, sino que hay alternativas como la cirugía.
Actuar cuando se detecta el problema
Ante una perdida de audición lo que no hay que hacer es adoptar una actitud expectante, porque cuanto más tiempo pase más
capacidad auditiva perderemos. La electrónica ha constituido una gran ayuda a la hora de elaborar los aparatos
audífonos. Donde antes era difícil lograr una mejoría, hoy en día se puede solventar ese problema gracias a los nuevos sistemas electrónicos aplicados en este campo. De esta manera se logra disminuir el ruido ambiente y enfatizar el que proviene de delante de la persona, como por ejemplo el de un interlocutor en una conversación. Los sistemas digitales permiten resaltar determinados aspectos y restar importancia a los sonidos que vienen de otras direcciones, así como al sonido ambiente.