
El doctor Jacobo Garcia-Rojas, especialista en medicina estética y cirugía cosmética del portal Obesidad Plus, sostiene que el 98 por ciento de los
programas convencionales para perder peso (dietas, fármacos, ejercicio físico) acaban fracasando a largo plazo. La mayoría de esos pacientes recuperan un tercio del peso perdido durante el primer año, y pueden recuperar el 95 por ciento al cabo de 5 años. El doctor apuesta por el uso del
balón intragástrico para solventar estos casos.
El
balón intragástrico es un "globo dilatable blando, de silicona", que se introduce por vía endoscópica en la cámara gástrica del paciente. Una vez dentro, se hincha y permite
engañar tanto a los receptores del estómago como del cerebro al enviarles signos de sensación de saciedad. El dispositivo incorpora una sustancia que descubre posibles pérdidas a través de la orina.
En las primeras 24 horas es probable que el paciente sufra una
irritación en las paredes del estómago, traducida en náuseas y vómitos. Estas disfunciones se arreglan mediante
dietas líquidas, que más adelante se convierten en semiblandas. Al cabo de 7 días el proceso dietético se normaliza.
El balón intragástrico, indicado a partir de los 18 años de edad, se mantiene colocado durante 6 meses y pasado este periodo se retira. Por este motivo, el doctor destaca la importancia del papel que juega el
equipo multidisciplinar que trata al paciente con sobrepeso, dado que a partir de entonces éste deberá mantener la
corrección de los hábitos alimentarios que previamente le habrán administrado los profesionales nutricionistas, psicólogos, etc.