
La artrosis es una patología directamente asociada al dolor que se genera a raíz del desgaste de diversas zonas de nuestro cuerpo. La más conocida es la artrosis de rodilla, pero muchas personas sufren también, aunque en menor cantidad, artrosis de tobillo. Quien padece esta afectación puede llegar a tener une vida verdaderamente limitada.
El doctor Eduard Rabat, cirujano ortopédico y traumatólogo, experto en cirugía del pie y del tobillo de Hospital Quirón Barcelona, y responsable de la Clínica de cirugía del pie y del tobillo de Terrassa,, explica las diferentes maneras existentes de tratar una
artrosis de tobillo.
Afectación de la Artrosis de Tobillo
Como ya hemos comentado, las
artrosis de tobillo no son tan frecuentes como las de rodilla, pero pueden ser muy limitantes para la personas que las sufren. El tobillo actúa como amortiguador y reparte las fuerzas que bajan por cada pierna: la mitad hacia delante del pie y la otra mitad hacia atrás. Esta función la hace a través del
astrálago, un hueso que es el que se va degenerando con el paso del tiempo. La principal causa de las
artrosis en el tobillo son las secuelas por algún traumatismo. En segundo lugar encontramos como motivo de este problema las secuelas de osteocondritis de tobillo, que es como una úlcera que aparece en el cartílago del
astrálago. Por último encontramos
artrosis de tobillo que no tienen causa justificada. Son las llamadas ideopáticas.
Diagnóstico la Artrosis de Tobillo
El diagnóstico de
artrosis de tobillo tiene la clave en el paciente y la descripción del dolor que haga. Normalmente presentan una sensación de opresión, se cansan más y caminan con dificultad. Con el tiempo, los casos más graves hacen que las personas apenas consigan andar unos metros sin pararse.
Tratamientos disponibles
Las soluciones que se presentan para la
artrosis de tobillo son amplias. En las fases iniciales se puede amortiguar la zona con el uso de plantillas, que ayudarán a la transmisión de fuerza hacia el pie. También se suministran antiinflamatorios pero lo que mejores resultados proporciona son las infiltraciones con productos como el ácido hialurónico, que tiene poder antiinflamatorio. También se puede optar por usar los factores de crecimiento que se encuentran en la propia sangre del paciente y que mediante un proceso de centrifugación, se concentran. Por último, cada vez hay más grupos de investigadores que trabajan con células madre ya que al ser tan primitivas tienen capacidad de convertirse en cualquier otro tipo de tejido. Su efecto antiinflamatorio es muy efectivo y duradero, y tienen una capacidad regeneradora muy importante. Las células madre serán soluciones tanto en cirugía y medicina. Estos tratamientos enumerados no son quirúrgicos ya que se intenta que esa solución sea la de última instancia. Existen dos tipos: la cirugía de fijación de la articulación, y la
prótesis de tobillo. En el primer caso, que es el más habitual llegados a este punto, se consigue un gran cambio en la vida del paciente ya que la persona logra andar sin dolor y hacer una vida normal.
La
prótesis de tobillo se aplica en casos muy seleccionados porque todavía no proporciona los resultados excepcionales que se desearía.