
La artroscopia es una técnica quirúrgica que poco a poco ha ido ganándose su sitio en el ámbito de la traumatología. La artroscopia permite observar directamente el interior de la articulación y así tratar lesiones sin necesidad de abrir. Hablamos de una cirugía mínimamente invasiva que hace que ayuda a que el paciente se recupere de una forma mucho más rápida.
El doctor Eric Margalet, director médico del nuevo Institut Margalet de Cirugía Artroscópica y traumatológica de la Clínica Tres Torres de Barcelona, comenta las ventajas que aporta la cirugía artroscópica en el tratamiento de lesiones articulares.
Artroscopia
La artroscopia es una de las técnicas más revolucionarias que ha permitido grandes avances en el campo de la traumatología. Puede aplicarse para tratar cualquier articulación que sea objeto de patología, aunque la rodilla es la zona más frecuente de actuación. La artroscopia se basa en los mismos principios sea cual sea la zona a tratar: se penetra en la articulación a través de un catéter con una cámara, y se visualiza a través de una pantalla. Algunas personas siguen poniendo en duda su efectividad si se compara con la de la cirugía abierta, pero lo cierto es que la cirugía artroscópica permite una visión mucho más amplia y detallada que las técnicas convencionales.
Además, la incisión que se produce es mucho menor.
Anestesia en Artroscopia
La anestesia que se está utilizando es regional en aquellos casos de pacientes que necesitan salir de la clínica de forma rápida. Incluso pueden seguir las maniobras del doctor a través de una pantalla y a las 3 horas ser dado de alta. Sin embargo, también hay pacientes a quienes les asusta esta intervención por lo que optan por una anestesia general.
Sinovitis Crónica
La sinovitis crónica es la inflamación de la mucosa que cubre la articulación de la rodilla por dentro, y que recibe el nombre de sinovial. La inflamación de esa mucosa produce unas proliferaciones de tejido en la zona que tienen capacidad de producir líquido y, en consecuencia, derrames de repetición. La sinovitis crónica puede venir derivada de un traumatismo, por la rotura de menisco o por una enfermedad reumática.