
Durante el periodo del embarazo la mujer debe asegurar que su salud básica es buena. Por eso, tal y como indica Ana María Amorós, matrona y miembro de l’Associació Catalana de Llevadores, el ácido fólico es una de las grandes recomendaciones durante los tres primeros meses de embarazo.
Además, la OMS también ha establecido su eficacia antes de la gestación. En cambio, en la época de la lactancia la madre necesitará otros aportes como calcio y hierro.
Ácido Fólico
Los estudios realizados al respecto demuestran que el ácido fólico ayuda a la disminución de la deformación de la placenta, con lo que hay menos posibilidades de que se produzca un aborto espontáneo. Su acción también ayuda a que bajen los casos de espina bífida, una patología de gravedad, o que el niño sea prematuro. Por lo que respecta a la madre, el ácido fólico ayuda a reducir la eclampsia, una enfermedad que desencadena hipertensión entre otras afectaciones.
Omega 3 y Aceites Grasos Esenciales
Tanto el Omega 3 como los aceites grasos esenciales, que el cuerpo no fabrica y que deben ser tomados en forma de suplementos, ayudan al desarrollo del cerebro y del sistema nervioso central, además de contribuir a la formación de la retina. Por lo que respecta a la madre, también ayuda a reducir los casos de eclampsia y la depresión post- parto.
Antioxidantes
Los antioxidantes también son necesarios tanto para la salud de la madre como para la del bebé, ya que son capaces de prevenir la oxidación de la molécula y de retardarla. El tomate, el ajo, la cebolla o el té son alimentos que contiene antioxidantes, un componente que además disminuye el cáncer y que aporta beneficios al sistema cardiovascular.
Alimentación de la Madre
La dieta de la madre debe ser equilibrada y contener los aportes extras de calcio, omega 3 y hierro que precisa. El hierro es especialmente importante si durante el parto se ha perdido mucha sangre. También es esencial una buena hidratación que se logrará bebiendo dos litros de agua al día, de la misma manera que se deberán ingerir 500 kcal de más. Las madres vegetarianas o con algún tipo de intolerancia son las que más hincapié deben hacer en este aspecto.