
Si una
medusa pica a un bañista lo que debe hacerse es
limpiar la herida con agua salada, retirar de la piel los posibles tentáculos que pueda haber pegados sin que éstos entren en contacto con los dedos y aplicar algún producto farmacéutico que contenga básicamente amoniaco, que neutraliza el veneno de estos animales marinos, según explica el farmacéutico Cristóbal Talaverón.
En caso de que la zona atacada se inflamara demasiado o enrojeciera desmesuradamente, sería aconsejable prevenir posibles
riesgos de infección acudiendo al médico por si fuera necesario prescribir un antibiótico o realizar una limpieza en profundidad de la herida.
La
picadura de la medusa es tan dolorosa como la del
pez araña, cuyo veneno termolábil se altera fácilmente por la acción del calor. Es por ello que después de limpiar la herida con agua salada, debe aplicársele agua caliente para neutralizar el veneno. Si lo que nos ataca es un
erizo, se retiran las púas con cuidado y se administra un antiséptico y amoniaco.
Por lo que respecta a las
arañas, sus picaduras son algo más dolorosas y enrojecen más la piel que las de los mosquitos, ya que éstos más bien se limitan a provocar picor. Los pinchazos de las arañas se palían limpiando la piel y desinfectando la herida, incluyéndose la posibilidad de administrar un calmante para aliviar las molestias.
Si el insecto agresor es una
abeja o una avispa, el aguijón debe retirarse rascando suavemente la zona afectada, nunca hurgando bruscamente con unas pinzas.
Talaverón no es partidario de aplicar pomadas con antihistamínicos en picaduras, sino
hielo o productos con
amoniaco tipo After Bite. El amoniaco tiene efectos anestésicos y puede usarse con frecuencia.
Finalmente, si el agresor es una
garrapata, el protocolo indica que el alcohol e incluso la gasolina pueden ser buenas opciones para tratar de extraerla, invitándola a que ella misma se desenganche, y si es posible perpendicularmente para que no se queden las patas incrustadas dentro de la piel. Tras limpiar la herida con agua y jabón, es preferible hacer un seguimiento ante posibles riesgos de infecciones, que de ser así desembocarían en un cuadro febril. Contra el dolor intenso, se permite tomar un analgésico.