Hay muchas causas de la pérdida de visión: puede ser una inflamación del nervio óptico, un accidente vascular, una embolia, una trombosis en las venas centrales de la retina o en algunas de sus ramas; puede haber problemas menos importantes, una hemorragia, una queratitis, una inflamación de la córnea, inflamación de la úvea. Cualquiera puede provocar una pérdida de visión.
Hay veces que la pérdida de visión no es exclusivamente del ojo, sino de la vía óptica. El ojo es como un cámara que recoge las imágenes, pero la visión se realiza en la parte posterior del cerebro.
Hay pérdidas graduales de visión como pasa cuando hay presión, cuando hay un glaucoma, en algunos casos de la retinopatia diabética, en la degeneración macular seca (que hay una visión progresivamente deteriorada), en las distrofias o degeneraciones hereditarias y muchas veces se pierde por una miopía o un defecto de gafas.
Ante un traumastismo acompañado de pérdida de visión debe acudirse rápidamente a urgencias. Ante una salpicadura de cualquier líquido, lo primero es lavarse el ojo. Es preferible actuar en casa antes que ir a un centro.
Se debe lavar el ojo repetidamente, hasta 20 minutos, para eliminar el tóxico. Mejor con suero fisiológico, pero si no se tiene con agua. Después acudir al centro de urgencias. Si se va a urgencias sin haber lavado el ojo, se corre el riesgo que éste penetre.

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