
La depresión y la ansiedad son dos tipos de patología que suelen ir asociadas aunque también pueden presentarse por separado, aunque lo cierto es que los pacientes que presentan cuadros de ansiedad tienen más riesgo de ser depresivos.
El doctor Antonio Bulbena, catedrático de Psiquiatría de la Universidad Autónoma de Barcelona y Director del Institut de Neuropsiquiatria i Addiccions del Parc de Salut Mar, explica en profundidad de que se trata la ansiedad.
¿Qué es la Ansiedad?
La ansiedad como patología tiene que ver con el miedo. Hablamos de una sensación difusa de incomodidad por la cual la persona siente que está al limite. Puede llegar a notar que le falta el aire, pero lo más común es que se trate de individuos con una inquietud constante y que se preocupan mucho por las cosas. El ejemplo de máxima gravedad queda representado por los ataques de ansiedad, que pueden durar varios minutos, y que provocan que el corazón se acelere y que la persona se sienta perder el control. Incluso hay pacientes que confiesan haber sentido miedo a morir.
Una Patología Mucha Veces Menospreciada
Muchas personas con ansiedad no son consideradas como enfermas ya que el entorno e incluso a veces el médico puede atribuir esos miedos y pánicos a algo relativo a la personalidad del individuo. Sin embargo es preciso no confundir términos ya que cuando hablamos de ansiedad lo hacemos de una enfermedad incapacitante que llega a hacer que, por miedo, la persona se aleje de sus objetivos como subir un ascensor, acudir a una fiesta, a una clase, etc. Las personas que llevan años con los síntomas comentados deben consultar al médico sin más dilación.
La Importancia del Entorno
Como muchas personas desconocen lo que verdaderamente es la ansiedad, aquellos individuos que la sufren pueden también padecer la incomprensión de su entorno. En realidad ésta no es una enfermedad que de muestras físicas con lo que pasa inadvertida para mucha gente. Ante un caso de este tipo el entorno del enfermo, tanto familiares como amigos, juegan un papel muy importante. Deben mostrar comprensión ante los miedos del paciente y no desconsiderar lo que le ocurre. No olvidemos que no son manías de la persona sino una enfermedad.
Soluciones
En los momentos de mayor gravedad, es decir, cuando se producen los ataques de ansiedad, existe un tipo de medicación que interrumpe los circuitos de horror que provocan esa ansiedad. A partir de ahí hay que realizar un tratamiento psicológico para que la persona recupere el control perdido en determinadas situaciones. También resultan de gran ayuda la técnicas psicofísicas como el yoga o la relajación.
¿Es Genético?
Los pacientes con ansiedad tienen alterado el mecanismo del sistema nervioso vegetativo, que es automático, y que afecta a la respiración y al corazón. Evidentemente, existe una dimensión genética y precisamente la ansiedad es una de las enfermedades mentales más hereditarias. Encuentra relación con alteraciones del cromosoma 15 y con patologías del colágeno.
¿Se Puede Prevenir?
Lo cierto es que hoy en día se está trabajando para obtener una medicación que acierte a la primera y que resulte el tratamiento efectivo. También se están invirtiendo esfuerzos en predictores metabólicos, y se espera que en unos años podamos contar con herramientas verdaderamente eficaces en este aspecto.