
Según la doctora Eva de Santiago, neumóloga y miembro de la unidad de tabaquismo del Hospital La Princesa de Madrid, la tasa de
fumadores registrada entre el personal sanitario está ya por debajo del 25 por ciento, mientras que el porcentaje correspondiente a la población española se sitúa en torno al 31 por ciento.
A diferencia, pues, de lo que ocurría hace unos años, el
porcentaje de médicos que fuman ya no supera al del resto de la sociedad, dice de Santiago. Dentro del sector sanitario, el mayor índice de fumadores se da entre el personal de
enfermería. Las razones de esta tendencia pueden obedecer al "estrés provocado por la carga de trabajo y los cambios de turno", añade.
De ahí que hayan surgido
proyectos como "Hospitales Sin Humo", impulsado por la Comunidad de Madrid, en el cual se ofrece a todo el personal de salud la posibilidad de recibir un
tratamiento gratuito para dejar el tabaco. Desde que esta iniciativa se pusiera en marcha hace dos años, se han presentado 350 trabajadores, de los que en torno a un 40 por ciento han dejado de fumar tras el primer año.
Que el
personal sanitario no sea adicto al tabaco es muy importante, afirma la doctora, porque somos "un espejo donde se refleja la sociedad". Por tanto, si te ven fumar es difícil "sensibilizar" a los fumadores para que renuncien a este hábito, agrega.