
La experta en nutrición, Raquel Bernácer, explica que una persona que tenga una dieta de unas dos mil calorías debería ingerir menos de dos gramos diarios de
ácidos grasos trans. El consumo excesivo de estas grasas lleva implícito el riesgo de contraer
enfermedades cardiovasculares.
El abuso de
ácidos grasos trans implica que aumenten los niveles del que se conoce como
colesterol "malo" (LDL) y que disminuyan los del llamado colesterol "bueno" (HDL). De igual modo, influyen en el hecho de que la sangre tenga tendencia a coagular y se formen
trombos.
Esta sustancia se encuentra de forma natural en
rumiantes como las vacas y en los productos que se obtienen de ellos, especialmente los "enteros", como la leche entera.
En otro orden de cosas, a partir del próximo mes de julio
Unilever etiquetará por voluntad propia en todas sus
margarinas que el contenido en grasas trans es extremadamente bajo, inferior al 0,5 por ciento. Las margarinas se elaboran a partir de aceites vegetales como el de girasol, maíz, soja, etc.