
La piel es uno de los órganos de nuestro cuerpo que mejor refleja los estados de ánimo. Patologías dermatológicas como el acné pueden desarrollar cuadros de estrés e incluso de depresión, y esas mismas enfermedades pueden agravar el estado de la piel.
La doctora Aurora Guerra, jefe de sección de dermatología del Hospital Doce de Octubre de Madrid, nos informa acerca de la afectación mental que el
acné puede llegar a tener.
Estrés y Acné
El estrés puede agravar el
acné de la misma manera que puede llegar a provocarlo. Cuando una persona está estresada su organismo tiene una serie de reflejos, y uno de ellos es la producción de las hormonas del estrés. Estas hormonas tienen múltiples efectos, como subir la tensión arterial o aumentar la frecuencia cardíaca. Como también afecta a las glándulas sebáceas, es lógico que influya en provocar o empeorar el
acné.
Consenso para tratar el Acné
El
acné es una enfermedad dermatológica que requiere de tratamiento. Lo cierto es que, tal y como apunta la doctora Guerra, disponemos de mucha información sobre el tema y a veces puede resultar confusa tanto para el público general como para la comunidad científica. De esta idea de posibles discrepancias surgió la Global Alliance, un grupo de especialistas en tratar el
acné a nivel internacional. Uno de los subgrupos, al que pertenece la doctora Guerra, es español y ha escrito un libro “El tratamiento del Acné en España” donde se comprueba si hay o no consenso entre las opiniones de dermatólogos mundiales. Esta publicación ha reflejado que la forma española de tratar esta enfermedad es muy similar a las normas idóneas de las instituciones internacionales. Incluso hay peculiaridades que demuestran que somos más agresivos con los tratamientos sobre todo cuando hay repercusión psíquica de la enfermedad.
Adolescentes y Acné
Uno de los grupos de población donde más casos de
acné se presentan es en los
adolescentes. Hay que tener en cuenta que esa es una edad muy complicada ya que su situación, tanto emocional como fisiológica, es totalmente inestable. El perfil del adolescente con
acné es muy variado: los hay que pasan de la enfermedad, otros que se preocupan y obsesionan con su aspecto, los que se retraen y no quieren salir de casa... La doctor Guerra apuesta por intentar un acercamiento en función de la actitud que demuestren, un acercamiento para hacerles saber que ellos, como profesionales, les pueden ayudar con su enfermedad. Las emociones son una de las mejores vías para conseguir esos resultados.
Tratamientos para el Acné
Las opciones disponibles de tratamiento para el
acné son diversas. Lo cierto es que ultimamente no han aparecido nuevas moléculas para el
acné, es decir, nuevos medicamentos puros, pero sí que se ha conseguido asociar algunos y potenciar sus resultados. Esto se ha logrado con productos aplicados a la piel como geles y cremas, aumentando mucho la eficacia. Los tratamientos no son dolorosos ni tienen efectos secundarios, y en caso de que así fuera, estarían bajo control médico para que tuvieran la mínima afectación. En cuanto a tratamientos debemos ser muy positivos ya que casi todas las opciones están cubiertas. Muestra de ello es que cada vez se ven menos caras con acné o con cicatrices derivadas de la enfermedad.
Afectación psicológica del Acné
Muchos de los muchachos que sufren
acné sienten vergüenza y su problema dermatológico acaba tomando una vertiente psicológica que les lleva incluso a no querer salir de casa. La persona que tiene
acné genera estrés y ese estrés genera
acné, con lo que vemos que la enfermedad se va retroalimentando. Los chicos intentan huir del problema y se vuelven introvertidos. Lo que hay que hacer es no obsesionarse, tratarse e intentar llevar una vida normal. Se han detectado casos de jóvenes que han llegado a caer en depresión por culpa del
acné. Este hecho deja un factor de riesgo en el paciente ya que está demostrado que si en la juventud se ha tenido depresión hay más posibilidades de desencadenar la enfermedad de nuevo una vez llegado a la edad adulta.
Acné y Alimentación
La doctora Guerra afirma que no existe relación entre la ingesta de chocolate y la aparición de
acné. De todas maneras también comenta la existencia de estudios que relacionan los alimentos con alta carga glicémica (los que enseguida generan calorías) con la aparición de esta afectación en la piel.
También están apareciendo trabajos que hablan de que en algunos pacientes intolerantes a la lactosa pueden ver agravada su patología con la ingesta de estos alimentos. Pero en principio, y a pesar de estos estudios comentados, la dieta no influye en el
acné a menos de que los propios pacientes comprueben que esos alimentos les sientan mal.