Los ácidos grasos tienen por función la proporción de energía al organismo, ya que al comer grasas, se absorben esos ácidos en forma de triglicéridos, y cuando el cuerpo requiere una punta de energía, tras quemar los azúcares, el organismo recurre a estos ácidos grasos para quemarlos y proporcionar la energía necesaria a la actividad a realizar.
También tienen una función reguladora de las glándulas, tromboxanos y leucotrienos y de estructura de las membranas, que es una bicapa lipídica que determina la flexibilidad en función de si son saturados o no saturados, comenta la Doctora Gloria Sabater, responsable de asesoramiento científico de Sabater Análisis.
Entre los ácidos conocidos están las saturadas, las monoinsaturadas, las Omega 6 y las Omega 3. Entre ellos la denominación entre unas y otras viene determinada por el número de enlaces de hidrógeno, o por el lugar donde se inicia el doble enlace, lo que les da características especiales para la funcionalidad del organismo.
Dentro de las grasas las que se deben comer o son más sanas son aquellas que sean más líquidas, que son las poliinsaturadas, que es aquella grasa propia de un jamón de Jabugo a temperatura ambiente, que es muy aceitosa y por tanto líquida.
Actualmente en la dieta hay un exceso de grasa saturada y de omega 6 frente a omega 3, ya que no se come tanto pescado y sí mucha carne. El aceite de girasol es rico en omega 6 y por tanto es mejor combinarlo con aceite de oliva que es rico en omega 3.
Se debería comer cada día pescado, especialmente azul, ya que aporta mucho omega 3 que fabrica de forma natural glándulas antiinflamatorias, lo que hace prevenir las posibles enfermedades, ya que la mayoría de ellas se inician con un proceso inflamatorio.
Hay varios omega 3, el alfa linoleico que está en las nueces, el eicosapentaenoico está en el pescado azul y luego el docosahexaenoico que está en el pescado y mejora la función neuronal.
Dentro de las carnes es importante su procedencia, por lo tanto mejor carne ibérica, y luego las grasas vegetales líquidas son saludables excepto si están saturadas como la margarina, la mantequilla, la grasa de coco o palma.
El pescado es mejor de pequeño tamaño, ya que su cadena alimenticia es más saludable y no absorbe contaminantes presentes en los mares como mercurio y otros, que sí están presentes en los organismos de los grandes pescados.
Para conocer los niveles de ácidos grasos se puede realizar una analítica, y gracias a esta se puede conocer la dieta de esa persona, lo que puede ayudar a modificar los hábitos alimenticios, ya que por ejemplo, hay los ácidos llamados trans, que aumenta el colesterol malo y disminuye el bueno, y estas están en las margarinas y la bollería industrial, ya que contienen aceite vegetal parcialmente hidrogenado, y son muy malos para la salud. Más información en: Sabater Análisis

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