
El gobierno del país africano de Uganda ha informado que un brote de la
fiebre hemorrágica de ébola declarado en el oeste del país, a pocos kilómetros de la frontera con la República Democrática del Congo, país que recientemente también ha sido azotado por la grave enfermedad con 6 víctimas mortales, ha causado 16 muertos de un total de 51 infectados.
Precisamente, la primera vez que se supo de la existencia del virus del ébola fue por su detección en la República Democrática del Congo, en 1976. La enfermedad es devastadora, ya que, aparte de que no tiene ni tratamiento ni cura, en su cepa más virulenta causa la muerte en el 90 por ciento de los afectados.
El virus del ébola, muy contagioso, se transmite por secreciones corporales (sudor, saliva, sangre), orina y excrementos. El periodo de incubación dura alrededor de una semana, en la que el paciente sufre fatiga, malestar general, diarrea y vómitos, tras lo cual se padecen fiebre muy alta y hemorragias muy graves que suelen acabar con la vida del enfermo.